Bajos rendimientos en la cosecha de soja y maíz

El mercado granario resumió su tendencia alcista luego de haber realizado una ligera toma de ganancias la semana anterior en el momento que se anunciaba la decisión del Gobierno de Rusia de no limitar sus ventas externas de trigo, una medida que tomó por sorpresa a una plaza que esperaba que ocurriese lo contrario
   Según la versión oficial, las disponibilidades domésticas de granos en este país resultan aceptables, por lo que no se suspenderán los compromisos externos. También los mercados bursátiles mundiales habían detenido transitoriamente su marcha, con correcciones de poca trascendencia pero que lograron frenar por unos días el ímpetu alcista de los mercados de commodities, con algunos renovados temores en torno a la evolución económica de China.

También contribuyó a esta breve flojedad la presencia de buen clima en las áreas trigueras de Estados Unidos y Europa.

De todos modos, las tomas de ganancias que se registraron recientemente son ínfimas a la luz de la mejora que los mercados experimentaron en lo que va de este año; plazas como la del mercado de soja se encontraban visiblemente sobrecompradas.

La cosecha de soja en nuestra región se desarrolla en presencia de buen clima en general. Esta actividad ya superó la primera mitad en Brasil, con rendimientos dentro de lo malo que se preveían, y ya con varios analistas situando la cosecha de este país por debajo de los 67 millones de toneladas. En la medida que la trilla de soja avanza hacia el sur del país, los rendimientos empeoran, lo que estaría confirmando una magra campaña, incluso peor que lo que se preveía algunas semanas atrás.

En nuestro país la recolección de los cultivos de verano recién comienza, con mermas que ya se habían descontado en la zona núcleo, severamente afectada por la sequía de los meses de diciembre y enero. La cosecha de maíz ya casi alcanza la cuarta parte del área cosechable y la de soja se encuentra en sus tramos iniciales, ambas con bajos rendimientos.

Las perspectivas productivas no han variado sustancialmente en las últimas semanas y, en este sentido, la Bolsa de Cereales mantiene sus proyecciones de 20,8 millones de toneladas y 46,2 millones de toneladas, respectivamente, al 22 de marzo pasado.

Sobre el final de este mes, el informe de las perspectivas de siembra en Estados Unidos será tenido en cuenta por los operadores mundiales a efectos de definir con mayor precisión el área de cultivo que cubrirá las siembras de verano en ese país.

Existen señales crecientes que indican que China deberá recurrir a la plaza internacional para abastecer su mercado interno de forrajes, lo que constituiría una buena señal para el maíz y el trigo.

China podrá estar activa en el mercado australiano de trigo, plaza que cuenta hoy con una buena estructura de demanda tradicional.

El Rabobank estima que las exportaciones de trigo australiano en esta temporada se duplicarán, proyectando que esta actividad alcanzará 1,2 millón de toneladas en el actual ciclo comercial, que concluirá el próximo 30 de septiembre. Los precios de trigo forrajero de este origen se convertirán en un buen sustituto del maíz, aunque de todos modos, China seguirá dependiendo de las importaciones norteamericanas de este producto en el presente ciclo.

Los stocks de granos en India se encuentran en un nivel adecuado, según indicó el ministro de alimentación de esa nación, K.V. Thomas, lo que contribuirá a que las exportaciones de arroz y trigo de este país continúen activas.

India se apresta también a contar con un programa de seguridad alimentaria hacia fines del corriente año, con un cronograma que funcionará hasta por lo menos 2014.

El programa garantizará que los beneficiarios del sistema reciban al menos siete kilos de trigo, arroz o granos forrajeros subsidiados por mes para cada miembro de una familia carenciada. También se entregarán tres kilos de estos alimentos por persona a grupos que se encuentren en una mejor situación que la anterior.

India requerirá al menos de unos 62 millones de toneladas de granos para implementar este programa; las últimas dos campañas resultaron exitosas, aunque varios observadores destacan que para que esta tendencia continúe, el país deberá realizar inversiones significativas para lograr incrementar sus rendimientos unitarios por hectárea.

El buen resultado de las últimas dos campañas generó problemas de almacenaje en el país que motivaron el levantamiento a las restricciones para exportar trigo y arroz en septiembre del año anterior. Estas limitaciones a las exportaciones, que se mantuvieron en el curso de los últimos tres años, formaron parte de una estrategia tendiente a disminuir la tasa de inflación interna.

Fuente: Ámbito Financiero

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