“Hay que pensar en alternar leguminosas para no aumentar la cuenta de fertilizante”

URUGUAY  –  HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR  –  

Entrevista al director del Programa de Cultivos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), JORGE SAWCHIK.

¿Qué expectativa genera la soja a la investigación?
Sin dudas el cultivo de soja tuvo un crecimiento espectacular dentro del área agrícola y obviamente para la investigación se han levantado interrogantes y desafíos en dos sentidos: la productividad del cultivo y su inserción en los sistemas agrícolas o agrícola ganaderos. Desde el punto de vista de la productividad es importante ajustar la tecnología de manejo del cultivo y obviamente mejorar el perfil del cultivo en cuanto al uso del agua. El INIA está trabajando fuerte en estas temáticas siendo conscientes que el cultivo enfrenta en nuestro país condiciones ambientales muchas veces limitantes. En especial la disponibilidad de agua en el ciclo del cultivo y la alta variación interanual en el régimen de precipitaciones.

¿Existen oportunidades para superar los bajos rendimientos y hacerlo en forma sustentable? 
Nuestro país se caracteriza por presentar una alta heterogeneidad de suelos, aún dentro de chacras. Si el agua es el principal factor limitante en la expresión del potencial del cultivo entonces una forma de ir paulatinamente incrementando los rendimientos y disminuyendo su variabilidad entre años es trabajar mucho en el manejo de esos ambientes heterogéneos. En ese sentido, la información obtenida mediante mapas de rendimiento y el uso de índices captados mediante imágenes satelitales son herramientas útiles para separar zonas de mayor o menor rinde a lo largo del tiempo. Pensamos que con una mejor comprensión de esta variabilidad podemos hacer variar algunas prácticas de manejo según la zona donde estemos. Esto es una aplicación práctica del manejo sitio específico. Por otro lado, seguramente están apareciendo otras limitantes que son propias del sistema agrícola que estamos empleando. Por ejemplo, se observan problemas de degradación física (compactación) lo que afecta el rendimiento de todos los cultivos del sistema. Entonces aquí las soluciones pasan por diseñar mejor el sistema con especies que puedan levantar ese tipo de restricciones físicas. Esta es otra apuesta importante del INIA, ya que hoy estas limitantes físicas no están bien diagnosticadas y en el corto plazo se están mitigando mediante el uso de herramientas mecánicas tipo paraplow o paratill.

En las últimas zafras la soja salvó los malos resultados de cultivos de invierno, ¿qué aporte mayor puede brindar la investigación?
Tenemos que ser conscientes que estamos hablando de un sistema en el que todos los componentes tienen que aportar en términos de productividad. Excepto situaciones sanitarias extremas como la de la zafra pasada, los potenciales en los cultivos de invierno vienen aumentando y seguramente para estos cultivos la tecnología para altos rendimientos esté mejor ajustada. O sea que los aportes en soja van por lo señalado en las preguntas anteriores. Lo que sí debemos recordar es que a las limitantes físicas ya mencionadas de nuestros sistemas agrícolas, se agrega que los mismos son deficitarios en nitrógeno (el balance es negativo) y por tanto en algún momento vamos a tener que pensar en alternar leguminosas que posean un balance positivo para  nitrógeno porque de lo contrario vamos a aumentar demasiado la “cuenta” de fertilizante nitrogenado para mantener los rendimientos.

Se menciona a la soja como un cultivo que afecta el recurso tierra.
La soja entre otras tiene algunas características particulares que afectan al sistema y al recurso. Por un lado es un cultivo que deja una baja cantidad de residuos en un momento del año en el que existen riesgos importantes de eventos de escurrimiento y erosión. Esto ha sido contemplado en la lógica del Plan de Uso y Manejo promovido por el MGAP. Es decir debemos contemplar, si no vamos a sembrar un cultivo de renta en el invierno, la concreción de un cultivo de cobertura que reduzca esos riesgos. Los productores y los técnicos asesores son muy conscientes de este problema. Obviamente, el aumento de la productividad del cultivo impacta directamente en la cantidad de residuos que quedan en superficie. Por otro lado, si bien el cultivo fija nitrógeno del aire, exporta en el grano más de lo que entra (el balance es negativo). Por eso el esfuerzo en desarrollar alternativas de leguminosas anuales para siembras puras o en mezcla como forma de tener una entrada extra de nitrógeno al sistema. Por eso preferimos decir que diseñando buenas secuencias, incluyendo cultivos de cobertura, abonos verdes, la soja es un integrante más de ese sistema en donde debemos evitar al máximo las pérdidas de suelo por erosión y otros mecanismos de degradación del suelo o la “cuenta” de fertilizante nitrogenado para mantener los rendimientos.

¿Desde el punto de vista sanitario la investigación entiende que hay factores a profundizar? 
Creo que por ahora estamos abordando lo necesario y profundizando en lo que entendemos como más relevante. Dentro del conjunto de enfermedades que se están abordando, quiero resaltar el caso del cancro del tallo,  pues ataca el tallo de la soja, la planta se seca y los fungicidas no son eficientes en el control de la misma.

¿Qué expectativa tiene para la jornada de soja que organiza INIA La Estanzuela el 1° de agosto? 
La jornada del 1° de agosto tiene como objetivo poner la mira en la productividad del cultivo y analizar los diferentes factores que la determinan identificando qué podemos hacer para acercarnos a rendimientos más altos y menos variables. Creemos que han habido muchas instancias de discusión sobre lo que está sucediendo a nivel del sistema agrícola en temas como erosión, remoción de nutrientes, y tenemos en el debe una mirada exhaustiva a la productividad del cultivo en sí.

 

 

La ficha

 

Jorge Sawchik tiene 49 años, es casado, tiene cuatro hijos, es ingeniero agrónomo e hincha de Defensor Sporting.

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