Se impone un cambio en el manejo de malezas

ARGENTINA  –  

 

Las malezas encontraron la forma de sobrevivir y obligarán a invertir más para lograr los mismos rindes. Además, las perspectivas para los próximos años en Argentina incluyen aumento de la densidad poblacional y dispersión, y aparición de nuevos casos de resistencia. Para dar una respuesta efectiva a esta problemática, Syngenta llevó a cabo el Simposio “No Malezas”, con la presencia de especialistas de todo el país y del exterior. Las conclusiones destacan la necesidad de hacer rotaciones de cultivos, volver a conocer la dinámica de las especies y controlar las malezas en sus estadios iniciales y rotando modos de acción de herbicidas.

 

Buenos Aires, Julio de 2013. La aparición de malezas resistentes y tolerantes cambiará el manejo de la tecnología y los costos de producción. Será necesario asumir una postura proactiva reconociendo que el problema es real, trasciende el lote individual y va más allá de una campaña. Será necesario comprender que los problemas de malezas no pueden solucionarse sólo con un herbicida, y se deberá aprender a emplear en forma inteligente y racional todas las herramientas químicas disponibles, ya que los beneficios de toda tecnología agrícola a futuro dependen de la forma en que se la utilice en el presente. Para abordar este tema, Syngenta organizó en Buenos Aires su Simposio “No Malezas” ante un auditorio de casi mil productores y técnicos de todo el país.

 

Como consecuencia de esta nueva realidad agrícola, el Ing. Mauricio Morabito, Director Customer Marketing LAS de Syngenta, se refirió a  que hoy el productor deberá gastar un 40% más de lo que antes invertía en el control de malezas. En la Argentina la superficie afectada era del 23% en 2010 y se incrementó al 65% en 2012. El 71% de estas malezas se presenta en barbecho, el 26% en soja y sólo el 1% en maíz y trigo. Dentro de 4 años se espera que el porcentaje de las malezas en soja trepe al 40% si se sigue con este ritmo de monocultivo.

 

La erradicación no existe:

 

Las malezas van a convivir con el productor, y deberán ser consideradas como un problema de control permanente. Esta nueva situación impactará sobre el sistema de arrendamiento. ¿Cómo deberá manejar la situación quien alquile un lote en octubre (pasada la época de barbecho) y reciba el campo con malezas resistentes adultas instaladas? Preguntas como esta dejan en claro que todos los actores involucrados en la producción deberán cumplir bien con su papel. Tal como lo explicó el Dr. Kaundun Deepak, responsable del Estudio de resistencia en malezas de Syngenta en Inglaterra EE.UU., Una maleza tolerante es aquella que no es controlada a las dosis habituales de uso; en cambio, una maleza Resistente es aquella especie que tiene la capacidad de sobrevivir a dosis que en el pasado era letal. El carácter es  heredable.  Es importante identificar correctamente qué tipo de maleza es para adoptar la mejor estrategia de manejo.

 

En ese sentido, el Ing. Ian Zelaya, Syngenta Herbicide Product Biology Lead of Latam, Regulatory & Stewardship ACC, aclaró que los mecanismos de resistencia se producen por modificaciones biológicas de una enzima, o por cambios en translocación y absorción por la degradación del herbicida. “Nuestra experiencia en EE.UU., en campos de soja y maíz tratados con el mismo herbicida, indica que durante el tercer año de aplicaciones se tiene un 14% de individuos resistentes a herbicidas (en esta instancia generalmente el productor no nota el problema). En un cuarto año ya tenemos un 37% de plantas resistentes y es cuando el productor se da cuenta del problema. Para familias de herbicidas como las sulfonilureas vemos que la resistencia aparece después de 5 años de uso continuo. En otras familias como las de Bipiridilo (Gramoxone) el riesgo es menor  y en muchos casos pueden pasar hasta 10 años sin generar resistencia”. De cara al futuro manifestó  que Syngenta invierte mucho dinero en investigación buscando productos eficaces y seguros para los productores y la comunidad, sin embargo no es fácil encontrar nuevos herbicidas; estas búsquedas pueden demandar 10 años y mucho esfuerzo descartando y probando diferentes moléculas.

 

Según el Dr. Michael Owen, AssociateChair y Prosefor de Agronomía en la Universidad de Iowa, no existen las súpermalezas. Estas especies no son diferentes de las que hubo siempre, solo que encontraron la forma de sobrevivir.  “Cuanto mejor se pueda controlar las malezas, más posibilidades se tendrá de seleccionar las especies problemáticas. Cuánta más diversidad haya en el sistema, mayor posibilidad de control y mayor uso de la tecnología. Las malezas responden a la tecnología como lo hacen los cultivos, por eso hay que aprender a convivir con las especies, la diversidad es clave”. “Todas las prácticas productivas y las estrategias de manejo de malezas imparten presión de selección que favorece determinados complejos de malezas y plagas.A menos que se incluya una diversidad de prácticas y estrategias en la producción de cultivos, la resistencia de las malezas es al final inevitable”.

 

“En la Argentina deberían usar la rotación de cultivos como táctica de manejo de malezas, tratar de reducir el banco de semillas del suelo, aprovechar la gran cantidad de hectáreas de barbecho, aislar lotes y manejar las malezas en cada lote independientemente de los otros, definir múltiples planes anuales de manejo de malezas, monitorear, explorar. Entender que el uso de herbicidas no es solamente parte de la solución sino parte del problema y considerar todas las tácticas mecánicas y culturales posibles. No esperen una nueva tecnología que solucione todo de golpe por el mismo precio. Es muy posible que el próximo nuevo mecanismo de acción ya haya muerto antes de ponerse a disposición del productor”, concluyó.

 

Control temprano y rotación de modos de acción:

 

Las malezas deben ser controladas cuando son pequeñas porque estas plantas tienen menos defensas, además están más en contacto con el suelo y el herbicida. Como planteó el Ing. Juan Carlos Papa del INTA Oliveros, el 90% de las malezas son controlables con tratamientos oportunos, alrededor del 10% son realmente tolerantes a glifosato y el 9% son manejables con otros herbicidas. Solo el 1% no tiene por ahora solución química aparente.Se debe prestar especial atención a no dejar avanzar las malezas duras o tolerantes a herbicidas que aparecen  en barbecho, adaptadas al no laboreo, y que luego se prolongan sobre el cultivo y se suman a las que nacen prontamente durante la emergencia de ese cultivo. Además es clave rotar modos de acción: la planta que no ha sido sometida a un determinado herbicida es ampliamente susceptible a ese activo. Pero cuidado: si los nuevos herbicidas son usados como fueron usados los viejos herbicidas, se “romperán” rápidamente.

 

Rama negra y Sorgo de Alepo resistentes:

 

La rama negra (Conyza bonariensis) se transformó en un problema grave por la falta de monitoreo, el monocultivo de soja y la ausencia de cultivos invernales. Es una maleza adaptada al no laboreo (necesita luz para germinar) y no se debe cometer el error de sembrar sobre plantas de rama negra viva, utilizar su dosis de glifosato o no utilizar otros principios activos o usar tecnología de aplicación inapropiada. Tiene una gran capacidad de respuesta a herbicidas según especie, biotipos, ambientes y tratamientos previos fallidos.

Otro de los problemas que se ven en muchos campos es la alta presencia de Sorgo de Alepo resistente. Para controlarlo es importante asumir una actitud preventiva que comienza con la necesidad de reconocer el problema, evitar que la maleza ingrese al lote a través de equipos, animales o corridas de agua. Recorrer los lotes frecuentemente luego de los tratamientos para reconocer las fallas (matas pequeñas). Si el Sorgo de Alepo ocupó el lote no se debe dejar de aplicar glifosato complementado con herbicidas de diferentes modos de acción, recurrir a los métodos manuales o mecánicos para sacar las plantas. Esta maleza complica mucho al NOA, a tal punto que el Ing. Marcelo de la Vega, de la Universidad Nacional de Tucumán, sostuvo que hay 250.000 hectáreas con sorgo de Alepo resistente en esa región del país.

 

Estudiar de nuevo las especies:

 

Nuevas investigaciones, eventos biotecnológicos o técnicas de manejo, son todas herramientas importantes pero ninguna constituye la solución definitiva. La mejor arma contra las malezas es el conocimiento. Según De la Vega no hay recetas; hay situaciones, sistemas, ambientes, y muchas variables que contribuyen al control. Hay que volver al oficio del malezólogo y conocer las especies y los flujos de emergencia de cada planta. Será vital identificar en forma precisa las especies espontáneas tanto en los estadios iniciales como en las etapas posteriores. Pero no sólo recurrir a los libros sino volver a escribirlos, ya que las malezas cambiaron en los últimos años. Basta mencionar el caso de la Leptochloa, una planta muy susceptible al glifosato que logra reproducirse. Esta especie siempre fue de fácil control, pero comenzó a cambiar su condición de adaptación bio ecológica que ahora le permite crecer en la sombra cuando la soja cierra el surco, y así sobrevivir al herbicida de contacto.

 

En el NOA la situación es muy compleja porque hay muchos ciclos reproductivos. Por ejemplo, Echinochloa colona comenzó en Tucumán y ya se encuentran “escapes” de esta maleza a los tratamientos con glifosato en Santiago del Estero. Eleusine índica “viene bajando” por la ruta 81 desde Las Lajitas y se fue propagando, ayudada por la falta de cuidado, con las maquinarias de siembra y cosecha que diseminaron la semilla.

Entre los problemas emergentes, el Ing. Papa destacó que durante las últimas tres campañas se registraron casos de Raigras anual con resistencia múltiple (glifosato/ACCasa y glifosato/ALS); Avena Fatua resistente a graminicidas ACCsa sobre todo en el sur de la provincia de Buenos Aires, y nabón y Amaranthus palmeri con resistencia a ALS.

 

Más tarde, el Ing. Raúl Moreno, responsable de Desarrollo de herbicidas de Syngenta agregó que si bien Conyza bonariensis es el problema mayor en el país, también complican Amaranthus, Chloris, Trichloris, Parietaria, Gomphrena, Viola arvensis, Echinochloa colona y Borreria, entre otras.  Con respecto a la rama negra, la recomendación es controlarla en barbecho de otoño, en estado de roseta. Hasta los 15 – 20 cm de altura, se puede controlar en forma eficiente con una sola aplicación de los productos recomendados (Glifosato + 2,4D, Glifosato + Spider, Glifosato + Banvel, etc). Pasada esa altura la eficacia pasa a ser de parcial a baja. Para el control de rama negra de mayor desarrollo (incluída la fase de floración) Syngenta recomienda el uso de la estrategia DKD: consiste en  la aplicación secuencial de Sulfosato Touchdown en mezcla con 2,4 D ester seguido de una aplicación del herbicida Cerillo a los 10 días (+/- 3) de la primera. Esta estrategia puede ser usada también para controlar flor de Santa Lucía (Commelina erecta) y Senecio (Senecio argentinus).

 

El caso Amaranthus palmeri

 

En EE.UU. el caso más complicado es Amaranthus palmeri, una especie de crecimiento muy rápido que en dos días pasa de ser pequeña a mediana. Esta maleza crece durante la noche.  Es una planta dioica que produce 500.000 semillas por cada ejemplar, y si una planta genera resistencia, esas 500.000 semillas van a presentar ese rasgo genético. Es muy competitiva con el cultivo y tiene habilidad para desarrollar múltiples resistencias a herbicidas, a tal punto que ya se han reportado resistencias a: glifosato, ALS, fotosistemas II,HPPD y hormonales. Esta especie ya está en Córdoba, Entre Ríos y sur de la provincia de Buenos Aires. La recomendación es evitar que se reproduzca, y si es necesario retirarla del campo mediante métodos mecánicos.

 

Soluciones Syngenta:

Syngenta es la única empresa del mercado que ofrece un porfolio de productos compuesto por más de 20 herbicidas selectivos y no selectivos con diferentes modos de acción.

A futuro, Syngenta está trabajando en un nuevo evento MGI para soja que conferirá tolerancia a dos modos de acción (HPPD y glufosinato de amonio). Además se anunció el lanzamiento, para el 2014, de un nuevo herbicida para maíz de mayor poder residual, más flexible (para aplicaciones en pre y post emergencia), compatible con otros herbicidas y recomendado para malezas de hoja ancha y gramíneas.

 

Incluso se puso en marcha el sitio www.nomalezas.com.ar con información técnica y recomendaciones efectivas según la especie de maleza a controlar, la zona y la rotación de cultivos. De este modo se busca dar respuesta a una realidad que hoy le preocupa al productor y para la cual necesita soluciones específicas.

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