INAC apuesta al fútbol y al ballet para potenciar la exportación de carne

URUGUAY  –  JUAN SAMUELLE  – EL OBSERVADOR  –

Será miembro del “Club de la Celeste” y se coordinará con Julio Bocca una presentación en el Bolshoi en Moscú

Para fortalecer el ya buen posicionamiento de las carnes uruguayas en los distintos mercados, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) anunció una apuesta novedosa: integrará el denominado “Club de la Celeste”, en cuyo marco seguirá promocionando a la selección uruguaya de fútbol y vinculándose a la buena imágen que hay en el exterior sobre el fútbol nacional, y además se procurará coordinar con Julio Bocca una presentación del ballet en el Bolshoi en Moscú.

Luis Fratti, presidente del INAC, realizó tales anuncios en el acto de cierre del ejercicio de 2013 del instituto cárnico, discurso que pronunció en la noche de este jueves en el hotel Cottage, en una cena de la Línea Encuentros de Somos Uruguay.

El discurso se tituló “Una venta al mundo”. En su desarrollo, entre otros aspectos, destacó que la faena se incrementará a razón de 100 mil cabezas anuales, que el rodeo bovino está creciendo y que el ovino a mediano plazo llegará a 10 millones de cabezas.

A continuación trasladamos los conceptos del presidente del organismo.

Una ventana permite al que está dentro mirar hacia afuera. En nuestro caso como exportadores de carne nos permite mirar el mundo de compradores a quienes queremos venderle nuestros productos. Pero una ventana también permite al que está afuera conocer lo de adentro, lo que somos como país. Las  carnes del Uruguay nos permiten conocer ese mundo de culturas tan diversas y al mismo tiempo son las grandes embajadoras para hacer conocer nuestro país.

¿Cuál ha sido históricamente nuestra principal dificultad para prosperar económicamente? Nuestro aislamiento comercial. La frase más común cuando tratamos de vender nuestros productos es «es difícil…a Uruguay no lo conoce nadie». La raíz de ese problema seguramente sea la baja población nativa que había al momento de la colonización. Y el hecho de que los españoles nos declararan «tierra sin ningún provecho», al menos hasta la introducción de la ganadería en 1611. Como dice la canción, «…un lugar escondido, tan chatito y tan perdido que en el mapa no se ve».

La obra de la dictatura

Desde siempre los gobiernos democráticos trataron de romper el aislamiento, estableciendo lazos con el mundo. Este esfuerzo se interrumpió en la dictadura, que durante 12 años prácticamente nos dejó fuera del mundo. En 1985 hubo que comenzar de nuevo la tarea y habíamos dado una gran ventaja a los competidores.

¿Qué nos encontramos en el 2005, cuando enfocamos la promoción de la carne uruguaya en el mundo? Muy recientemente habíamos superado la fiebre aftosa (vacunando), un gran mercado como Estados Unidos llevaba las dos terceras partes de la carne vacuna, básicamente para procesar y hacer hamburguesas. En el resto del mundo, los compradores históricos como Israel y la Unión Europea completaban las compras. Muy poca o nula diversificación.

Cuando soñábamos con que el mundo nos conociera, con que nuestra carne llegara a los consumidores en los supermercados y restaurantes, con que pudiéramos además vender una imagen del país, se nos respondía con escepticismo. Hubo quien sugirió que el problema era el propio nombre Uruguay: difícil de pronunciar para el extranjero.

Lo que les voy a contar ahora, es parte de ese viaje. Qué lo motivó, qué lo sustentó, algunos aciertos, muchos errores. Y un resultado final: la ventana está construida, podemos ver con claridad al mundo, nos conocen.

La mano que dan Mujica y el fútbol

Una consulta hoy en la web a la palabra «Uruguay» arroja 170 millones de referencias. No sabemos cuántas eran en 2005, pero les puedo asegurar que eran muchas menos. El país poco a poco se ha ido haciendo conocer en el mundo por diversas razones. Una de ellas, según los especialistas en comunicación, es la propia figura del presidente José Mujica: es con gran distancia el uruguayo más conocido en el mundo de la Internet. Esto ayuda a que el país sea conocido. Al igual que ayudan los éxitos del fútbol, el desarrollo de la cultura, las noticias sobre cambios en la sociedad. Cuando se exporta un producto (carne) hay una parte importante del camino que se realiza junto con otros. Es nuestra identidad nacional.

Cuando vamos a entrevistarnos con autoridades públicas de otros países o con empresarios, nosotros estudiamos previamente sus antecedentes. Y seguramente ellos estudian los nuestros. ¿Cómo es Uruguay? ¿Qué tan confiable es como proveedor de alimentos?

Una búsqueda rápida por la prensa mundial les va a mostrar un país honesto, transparente con sus normas, igualitario, educado y dinámico. En América Latina nuestro país siempre está en los primeros lugares de estos indicadores, es algo a lo que felizmente nos hemos acostumbrado.

Uruguay envasa naturaleza

¿Qué tiene esto que ver con exportar carne? Mucho. Como siempre decimos en el INAC: «Envasamos la naturaleza, vendemos confianza». Y esa confianza se construye con todos estos atributos que son de la sociedad en su conjunto. Lo que hacemos es darle el soporte técnico específico de las carnes, para que la confianza que hay en el país se traslade al producto. Para vender alimentos, turismo, calidad de vida para quien venga aquí y para muchas cosas más el soporte básico es la marca país: Uruguay Natural.

Desde esa plataforma vamos construyendo la imagen de la carne uruguaya, sus atributos, su diferencial. El alto consumo per cápita de carnes (100 kilos) nos posiciona muy bien en términos de desarrollo: es un signo distintivo de los países de alta renta. Pero para la exportación, queremos posicionarnos como «país verde» que genera un producto único, con identidad.

Los alimentos nos ayudamos unos a otros, somos compañeros en el camino. Los quesos, los vinos, las carnes nos integramos en el Paseo por los Sentidos: nos apoyamos mutuamente. Esto surge naturalmente, porque es bueno para todos. Para los quesos y vinos porque aprovechan la fama de la carne uruguaya. Y para las carnes porque pueden aprovechar el sentido de exclusividad que tienen algunos vinos, por ejemplo  (el valor de la tierra donde se cultiva).

El primer lineamiento de la estrategia para construir la ventana al mundo fue el enfoque integral. Por eso se apuntó al Bienestar Animal y trajimos a la autoridad mundial, Dra. Temple Grandin. Seguir esas recomendaciones no solo es un imperativo ético sino que es la base para llegar a un producto de calidad al final.

Este enfoque integral donde hay un solo estándar de calidad (tanto para la exportación como para el mercado interno) no fue solo pensando en el presente: fue implementado pensando en el futuro. Así como las auditorias internacionales comenzaron inspeccionando los frigoríficos y luego pidieron para conocer los campos, estamos convencidos que un día querrán conocer cómo tratamos el producto en el circuito del mercado interno (carnicerías). No podemos vender lo que no somos. Tenemos que ser el país del más alto estándar en el consumo de carne. Segura, saludable, disfrutable.

Transparencia: Cajas Negras y Novillo Tipo

El segundo lineamiento de la estrategia para construir la ventana al mundo fue el de la transparencia. Esto se acopla naturalmente a la estrategia del país y de la administración de gobierno, en todos los planos. La implementación de las Cajas Negras es el máximo ejemplo de transparencia en el mundo de la carne vacuna. Información para todos: para productores, industriales, instituciones, compradores mundiales. Esto sirve para construir confianza.

Un segundo ejemplo es el de divulgación de Información oportuna, relevante, detallada sobre todos los aspectos del negocio. El llamado Novillo Tipo, que mensualmente monitorea lo más importante del negocio, es otra innovación uruguaya que no existe en el mundo. Los inversores que llegan a nuestro país siempre lo destacan como un indicador que facilita la tarea de proyección de resultados.

El tercer  lineamiento de la estrategia para construir la ventana al mundo fue el de la innovación. No haríamos conocer al Uruguay en el mundo si no tomábamos riesgos de innovación. Esto quiere decir: no hay que temerle al fracaso, hay que temerle a la resignación, al quedarse lamentando sin hacer nada. Muchas veces nos dijeron  «no se puede», «nunca se hizo», «es demasiado arriesgado». Muchas veces nosotros mismos dudamos, frente a las dificultades. Pero a pesar de todas las marchas y contra marchas siempre se mantuvo el rumbo: hay que Innovar, aunque cueste y podamos fracasar en algunas cosas.

El Asado Más Grande del Mundo fue un riesgo. La feria de Shanghái fue un riesgo. Y muchas cosas más. Pero en la retrospectiva fueron todas decisiones acertadas y fructíferas: las hemos aprovechado para construir el camino.

Tres jugadores, un equipo

Para que miren a Uruguay a través de «la ventana de la carne» el primer paso es llegar al país de destino y lograr el acceso sanitario. Un escollo difícil por la aftosa, la vaca loca, las bacterias que pueden contaminar la carne, los residuos químicos. Una batalla técnica y diplomática en la que el INAC apoya al MGAP y a la Cancillería en un solo gran equipo.

Durante mi administración se abrieron dos mercados muy importantes como México y Corea del Sur. Por el momento no son grandes volúmenes, pero ambos son importantes cualitativamente y de gran potencial de futuro. Con México tenemos un TLC no suficientemente aprovechado. Pero es un mercado que nos permite probar innovaciones. En breve se implementará una tienda boutique de carne dentro de un supermercado donde los consumidores podrán a través de una tablet conocer información de la carne uruguaya (a través de un video promocional y de información de proveedores de la carne uruguaya). Es la primera vez que logramos algo así y nos llena de orgullo. Si funciona bien en México, luego lo podremos expandir a Estados Unidos y Canadá muy naturalmente porque esos mercados tienen similitudes.

Con Corea del Sur tenemos una complementariedad importante a nivel país, ellos tienen gran desarrollo industrial y nosotros agropecuario. Recién ingresamos en 2012 con carne fresca y también allí implementaremos innovaciones en términos promocionales.

Más del 90%, y a por Japón

Al día de hoy solo resta abrir Japón para el ingreso con carne fresca. Uruguay tiene disponible más de 90% de los mercados importadores mundiales. El primer paso ha sido muy exitoso. El paso siguiente a la habilitación de acceso, es la penetración efectiva del mercado construyendo canales comerciales. Y para eso el INAC trabaja mucho en promover la imagen de las carnes del Uruguay. Ferias, exposiciones, visitas de autoridades, encuentros de diverso tipo. Siempre poniendo el máximo profesionalismo técnico y el máximo peso político que sea posible.

En Rusia, que fue nuestro principal destino en volumen durante cinco años, tuvimos un delegado del INAC durante seis meses trabajando con las autoridades de ese país. Ahora en China hemos realizado visitas largas, para conocer mejor sus instituciones y lógica comercial.

En los mercados maduros de Europa, año a año la participación en las ferias de alimentación más importantes (ANUGA-SIAL) es más destacada y positiva para conocer nuevos clientes.

Este 2013 en ANUGA, al tradicional stand del INAC se sumó otra innovación: promoción de la Marca País en la vía pública, para reforzar el efecto publicitario.

El valor de la marca se construye con una mejor imagen entre los traders importadores y entre los consumidores finales. A nivel mayorista Uruguay había construido una buena reputación: fue reforzada. Pero el gran desafío fue intentar llegar más cerca de supermercados y restaurantes, para aproximarnos al consumidor final.

Un ejemplo de éxito es el trabajo de una importante cadena alemana (Block House) durante todo el mes de setiembre 2013 con carnes uruguayas. Lo destacamos por la sofisticación del mercado, por la importancia de la empresa y por lo simbólico (antes trabajaba solo con carne argentina).

Y seguimos avanzando en el proyecto de Restaurante Parrilla Gourmet. Ahora tenemos una experiencia concreta y real en Uruguay, que nos servirá para apoyar la venta del modelo a través de una franquicia. Un anuncio importante: se firmó el contrato con un español de Palmas de Mallorca.

N° 1 en el mundo: trazabilidad

Tenemos el mejor sistema de trazabilidad del mundo. Ahora hay que cuidarlo, desarrollarlo, pensar nuevas aplicaciones. Somos los Nº 1 del mundo en este aspecto, pero será difícil mantenerse en esa posición, los rivales también se mueven.

Continuando nuestro lineamiento estratégico de integración, estamos conectando ahora el SNIG, el SEIIC y la base de datos genética de Hereford para potenciar el mejoramiento de los animales. Un proyecto ambicioso, que verá sus frutos en el tiempo.

Todo esto requiere nuevos talentos. Por eso capacitamos a operarios (en programas con UTU y Facultad de Veterinaria) para trabajar en carnicerías o en la industria. Por eso dictamos cursos estudiantes universitarios, explicando las tendencias mundiales. El jueves pasado, entregamos los títulos junto con las autoridades de la UDELAR a los egresados de la segunda generación. Y ahora están cursando estudiantes de la tercera edición del Diploma de Posgrado en Industria Cárnica. La Ciencia y la Tecnología son imprescindibles para sostener el desarrollo de este sector en el largo plazo.

La carne es también identidad, cultura, valores. Y por eso inauguramos el primer Museo Interactivo, donde los visitantes pueden ver con lentes 3D imágenes y películas de nuestro sector cárnico. Los uruguayos y los extranjeros: esto también suma a construir la imagen del país, del INAC, de nuestras carnes.

Fútbol, carne y ballet

Siempre hemos estado atentos a las posibilidades que nos brindan las actividades que se destacan de Uruguay en el mundo. Por eso empleamos en su momento el fútbol, con un convenio de apoyo a los seleccionados nacionales: el INAC será miembro del Club de la Celeste, una red de empresas referenciadas al fútbol.

Ahora tenemos un «rioplatense» famoso, Julio Bocca, con quien quizás logremos coordinar una presentación en el Bolshoi, en Moscú. La carne asociada con el fútbol, pero también con el ballet. ¿Por qué no? Todas facetas de la excelencia del Uruguay.

Crecen el rodeo y la majada

El stock de bovinos está en muy buen nivel (11,6 millones) y quizás crezca un poco más por la gran parición de este año. El de ovinos se recuperará hasta quizás los 10 millones en el mediano plazo. Una buena base productiva, para un país que tiene ahora una gran actividad en otros rubros agropecuarios que compiten por la tierra.

Hemos superado el efecto de la sequía 2008 y la alta exportación en pie. Tendremos una faena industrial cercana a los 2,2 millones de vacunos  e iremos creciendo firmemente unas 100 mil cabezas por año en el futuro inmediato.

Con esta producción de carne vacuna, seguiremos sosteniendo un consumo interno cercano a 60 kilos por persona (el más alto del mundo) y exportaciones que tendrá un piso de 400 mil toneladas peso canal (lo que nos posiciona como séptimos en el mundo).

China es hoy nuestro principal mercado (más del 25% en volumen). Un cambio que procesamos en un solo año, algo impensado cuando comenzamos esta travesía. Desde la «ventana de la carne» vimos con claridad que ese era un gran mercado y reaccionamos rápidamente como país. Y además ellos nos ven con claridad: construimos confianza en tiempo récord.

Diversificar: la clave del éxito

Tenemos una buena diversificación, colocamos en casi todo el mundo (más del 90% de los mercados relevantes). Pero no descuidamos ninguno, para avanzar con seguridad. Diversificar es la clave del éxito.

Seguimos colocando por encima de nuestros principales competidores. Uruguay siempre está en el podio. Y seguiremos trabajando para continuar allí en los próximos años.

Todo este esfuerzo comercial y de negocios tiene sentido si redunda en beneficio de la sociedad. De todos, sin ningún tipo de exclusiones. En el INAC la palabra integración se trata de vivir en todas sus dimensiones. Por eso, por poner un ejemplo bien gráfico, se han dado cursos de capacitación (coordinados con el MIDES) de operarios para personas privadas de libertad en el Comcar. La carne puede dar un futuro laboral a muchas personas y el INAC está atento a todas estas demandas de la sociedad.

También cuando nos miran desde el exterior a través de esta ventana, ven los niños del Ceibal. Un orgullo como sociedad. Humildemente nos hemos integrado al Plan Ceibal con a esta realidad con proyectos educativos (Educampo y Edúcate) con juegos digitales y videos educativos sobre el sistema ganadero y la producción de carne.

La gente siempre dará sentido a las acciones. Niños, productores, trabajadores de campo, operarios industriales, empresarios, consumidores.

Han pasado 400 años y la ganadería que nos precedió como nación, sigue siendo una identidad de este suelo. Es mucho más que un alimento, es una forma de ser. Y ese orgullo ganadero es el que sustenta las acciones de tantas personas. Ellos, miles y miles de desconocidos, son los que construyen, mejoran, sostienen la ventana.

Ya no somos un país desconocido y nuestra carne ha realizado un largo camino en esta década transcurrida. Tenemos las bases para seguir creciendo en volumen, en calidad, en agregado de valor, en generación de riqueza para el país. Está en todos nosotros lograrlo.

 

 

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