Se puede obtener una vaquillona de un año con 230 kilos a campo en el basalto

URUGUAY  –  HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR  –  ENVIADO A PASO DE LOS TOROS  –

Jornada del Instituto Plan Agropecuario (IPA) sobre recría de hembras de razas vacunas de carne –

Enzo Benech, Jaime Gómes de Freitas, Italo Malaquina y Mario Pauletti en el predio de Gerardo López  - Foto Instituto Plan Agropecuario

Enzo Benech, Jaime Gómes de Freitas, Italo Malaquina y Mario Pauletti en el predio de Gerardo López – Foto Instituto Plan Agropecuario

Es posible obtener vaquillonas de un año con un peso de 230 kilos a campo sobre el basalto superficial, según un sistema de producción simple basado en manejo, con ajuste de carga, en un esquema comercial de venta de vaquillonas gordas y terneros.

Este es el sistema de producción que Gerardo López mostró en una jornada realizada en su establecimiento, ubicado a pocos kilómetros de Paso de los Toros, en Tacuarembó. El productor es integrante del proyecto de relevamiento y difusión de mejoras en la recría de hembras en vacunos de carne, que desarrolla el Instituto Plan Agropecuario (IPA).

De este proyecto participan otros 14 predios ganaderos ubicados en diferentes puntos del país. López vive en el establecimiento y su señora es empleada en la ciudad de Paso de los Toros.

Integrar ese grupo impulsado por el IPA le ha resultado muy beneficioso pues con las visitas de técnicos y colegas a su predio aprendió la necesidad de ajustar la carga en momentos especiales.

El predio, que cuenta con 271 hectáreas índice Coneat 60 sobre basalto superficial y que incluye 30 hectáreas de mejoramiento, es trabajado por su propietario sin personal asalariado. Tiene una carga animal de 0,60 UG/ha antes del invierno y actualmente con el nacimiento de los terneros llega 0,97 UG/ha.

El ganado venía siendo cruzado con Brangus, pero ahora lo hace con Aberdeen Angus, en procura de tener animales de menor peso, considerando que la zona es muy propensa a los períodos de sequía, la que precisamente en el último período climático adverso 2008/2009 lo castigó con una parición que cayó a 41%, según contó López a El Observador Agropecuario.

Los 230 kilos que se obtienen en las vaquillonas al año de edad derivan de una estrategia productiva que tiene como base manejar la carga animal en el campo en forma adecuada, explicó el productor. En el predio no se utilizan suplementaciones; sí se hace un mantenimiento de sales minerales y de bloques proteicos en el invierno. A esto se agrega el manejo sanitario, donde opinó que “con una buena alimentación, hacer una sanidad elemental del ganado es suficiente”.

El anfitrión Gerardo López

El anfitrión Gerardo López

Preguntado sobre el manejo en el primer invierno de las terneras que luego alcanzan números de preñez muy aceptables, entendió que lo que hace es trabajar con baja carga. En el predio se trata de llegar con pasto en el invierno. Por esa razón vende los terneros temprano en el mes de marzo. Este año vendió los terneros machos al destete con 208 kilos y luego se venden las hembras como vacas gordas.
Área de mejoramientos

En cuanto a las 30 hectáreas de mejoramientos, se trata de una superficie que se destina a las categorías chicas en el invierno. Es un campo mejorado que fue fertilizado cuatro veces en la década de 1990 y otras cuatro veces en la década siguiente, donde se hacen algunas siembras de Lotus Rincón.

Las vaquillonas de primer entore –a los 2 años– llegaron en este período a los 350 kilos. El entore se hace desde principios de noviembre hasta el 1° de febrero, con un porcentaje de preñez que nunca baja de 85%, y que llegó a 98%.

Para López, hay que estar muy atento siempre a la posibilidad de una sequía  y ver qué medidas hay que adoptar en función del tipo de suelos de basalto superficial que tiene su predio. Precisamente en  esa época del año es cuando tiene la mayor carga animal porque entra con 0,60 al invierno, pero luego con el nacimiento de los terneros se llega a 0,80 o, como en este año, a más de 0,90 por hectárea.

Para situaciones extremas se deja el destete precoz, por ejemplo lo hizo en 2008/2009 para “salvar las vacas”, en un momento que fue muy complicado pero que igualmente le permitió salir adelante sin tener ninguna muerte de animales.

Por otra parte, López ha utilizado un servicio de promoción productiva del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que le ha permitido levantar limitantes.

Con un grupo de productores creado cuando la sequía de 2008 empezaron a trabajar; ese año lo hicieron con el plan de raciones, luego se incorporaron al proyecto de cría, también al proyecto de agua, que permitió la instalación de un tanque australiano en 2011-2012 para manejar mejor la cobertura y hacer una fertilización que hacía años que no se hacía.

A su vez, para 2014 ya tiene firmado el convenio de asistencia para forestar un sector del predio, en función de que la falta de sombra para los animales es una limitante importante que tiene. Se van a hacer dos quintas de una hectárea y media cada una, que se usarán en sistema de silvopastoreo.

Nutrición clave
“Un productor estadounidense decía en una jornada a la cual asistí que no hay mejor sincronizador de la preñez que la nutrición. Por lo tanto, cuando uno llega con este tipo de animales, bien desarrollados desde abajo, con una buena ternera y el estado que demuestran ahora, obviamente se llega a lo que es ganar en calidad de preñez. Es decir, se preña temprano y se logra una parición temprana. Es todo un ciclo, donde no hay cola de parición, lo que simplifica el manejo”, dijo la ingeniera agrónoma Graciela Quintans, experta en reproducción animal de INIA Treinta Tres,  en la jornada realizada en el predio del productor Gerardo López.

 

Benech elogió la labor de un productor chico

Animales de estupendo estado en el predio de Gerardo López

Animales de estupendo estado en el predio de Gerardo López

El subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Enzo Benech, se mostró impresionado con la gestión del productor ganadero Gerardo López, quien en un predio chico, donde vive junto a su señora y su hija, alcanza un buen resultado productivo y “vive bien”.

Explicó que se debe tener en cuenta que este productor vive de la cría de terneros, “antes hacía ciclo completo y ahora se achicó por la razón de lograr mayor eficiencia, alcanzando buenos índices de preñez y de procreo”.
Por lo tanto, alcanzando un ingreso bruto de “alrededor de US$ 160 por hectárea, pero con costos muy bajos de alrededor de US$ 30  a US$ 40 por hectárea, termina siendo un sistema muy seguro, que le permite trabajar en las condiciones que tendríamos que repicar para que los productores vivan en el campo”, sostuvo el jerarca del MGAP.

López trabaja en un área chica, en un campo de Coneat 60 y lo hace en muy buenas condiciones. La explicación del buen resultado está en el manejo y lo hace con poca inversión, porque tiene pocas pasturas mejoradas, siendo el resto campo natural. “A mí me sorprende, porque nosotros venimos del sur del país, donde en nuestra zona (de Colonia) el despliegue de tecnología y de inversión es muy fuerte”, dijo Benech.
Predio típico del basalto

Por su parte, Marcelo Pereira, técnico del Instituto Plan Agropecuario (IPA) en pasturas naturales, explicó que el predio de López es representativo de lo que son los campos  sobre el basalto, con un 60%-70% superficial y el resto basalto profundo, se parece mucho a lo que es el basalto en el país.

En la jornada realizada cerca de Paso de los Toros, a la gente que no es del basalto le llamó la atención que se hablara mucho de la sequía y de las medidas que habría que encarar, pues ocurre que es una gran preocupación de esta zona sobre todo cuando se trabaja en una alta proporción sobre suelos superficiales.

En estos lugares cuando no llueve por un espacio prolongado los pastos se ponen fibrosos y acuosos, se quiebran y se vuelan, por lo que en 15 días uno se da cuenta que está en proceso de sequía y crisis forrajera, señaló el técnico. Esta es la situación de las franjas de basalto superficial en este campo, por lo que donde se mantiene el pasto es “en las comunidades de pasto más verde en el basalto más profundo que también tiene este predio pero en una proporción menor”, acotó.

En Uruguay, el verano es la estación de mayor variabilidad en la producción de forrajes, por lo que se pueden encontrar las tasas máximas y mínimas en el crecimiento forrajero y en eso hay poca certeza. Se sabe que se puede producir muy bien en la primavera, pero es difícil de preverlo en el verano. Por eso, tener la capacidad de recuperarse luego de una sequía, como es el caso de López, es bien lógica cuando hay una alta proporción de suelo superficial, dijo Pereira.

Pereira afirmó que el basalto superficial y el profundo tienen muy buena calidad de forraje, lo que permite llevar adecuadamente un excelente proceso de cría vacuna. Eso se logra suministrando una correcta cantidad de pasto a los animales, lo que se puede alcanzar haciendo un ajuste de la dotación animal. Precisamente este campo tiene una carga media anual de 0,55 a 0,67 UG/ha y esto significa que a la larga se gane en producir animales más pesados.

Además, cuidar el pasto en el campo significa que las plantas cosechan más agua, porque cuando el campo “está pelado” el agua que llueve se escurre, en tanto que cuando hay pasto se infiltra en el suelo y eso es muy importante desde el punto de vista de la sequía. l

Buen sistema, buen negocio
lll Para Esteban Montes, coordinador del Fondo de Transferencia de Tecnología y Capacitación Agropecuaria del Instituto Plan Agropecuario (IPA), lo que presentó el productor Gerardo López es el resultado de un sistema de producción muy sencillo y que le permite hacer un buen negocio. Es un productor que se adaptó al campo que tiene, que no tiene lanares por la proximidad del predio a la ciudad, que dejó un campo que tenía arrendado por costos y para simplificar el sistema.

Es un productor que sufrió serias consecuencias en la sequía de 2008/2009, por lo que estableció pautas de trabajo para lograr buenos resultados económicos y sin complicaciones. Incluso para cubrirse con manejo adecuado ante la eventualidad de sufrir nuevamente una sequía, adversidad que en su momento le afectó notoriamente,

López maneja un sistema de carga animal ajustada a la productividad de este tipo de campo, con carga de 0,55 a 0,67 UG/ha, pero con una época de entore que le permite adecuar la lactancia a la época de mayor producción y calidad de las pasturas, a lo que se agrega un destete temprano en el otoño.  Con esas pautas de manejo, López domina el sistema y logra buenos resultados, dijo Montes.

 

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