Energía para abastecer 180 viviendas a partir de la bosta de 22 tambos en San José

URUGUAY  –  

Mercedes Antía

Mercedes Antía

El Observador Agropecuario entrevistó a la directora de Desarrollo de la Intendencia de San José, Mercedes Antía  –

¿Podría explicar los detalles de la planta de biogás que se proyecta construir en el departamento de San José?
Se trata de un proyecto innovador para Uruguay, que requiere una inversión inicial de US$ 615 mil y total de US$ 1,4 millones. Prevé en una primera etapa la instalación de siete biodigestores en similar cantidad de tambos ubicados en Colonia Alemana Cooperativa Delta, en el kilómetro 95 de ruta 1. Esos biodigestores se van a interconectar con un gasoducto que transportará el gas (generado por la bosta de los animales) a una microcentral térmica que lo transformará en energía eléctrica que se volcará  a la red de UTE.
¿Cómo se genera esta idea?
Este proyecto llegó a San José a  partir de un proyecto de cambio climático, que constituye una experiencia piloto a nivel mundial que veníamos desarrollando en el área metropolitana de Uruguay desde hace algunos años y que teníamos como meta número uno el cuidado de los recursos hídricos. Cuenta con el financiamiento del Grupo de Empresas de Energía del G8 (los países más industrializados del mundo) y es una réplica de un proyecto que se está llevando adelante en el entorno de la represa de Itaipú. Por ello empezaron a tener un problema de contaminación, como ocurre en el río Santa Lucía, con el agravante de que ahí también estaba provocando problemas a las turbinas de la mencionada represa binacional.
¿Cuál fue el motivo y cómo lo resolvieron?
El origen del problema fueron los efluentes de los establecimientos y por eso desarrollaron este sistema por el cual, de acuerdo a la cantidad de vacas que tiene cada productor, se instala un biodigestor, en el marco de un trabajo que tiene un gran despliegue de tecnología e investigación. Tiene que ver no solo con los biodigestores, sino también con las adecuaciones edilicias, donde por ejemplo la sala de espera del tambo y el sector de alimentación van techados, se toma mucho cuidado con los fluidos pluviales y el exceso de agua de lluvias no puede entrar al biodigestor. Ese gas metano que se produce en el tambo va luego a la central térmica para transformarlo en energía.
¿Ese material tendrá también otros destinos?
Efectivamente va a quedar un subproducto que es el biofertilizante que será usado en los propios establecimientos. En ello estamos trabajando con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), que se encargará de hacer el monitoreo del impacto que tendrá esta tecnología en los predios productivos.
¿Cuáles son las dimensiones del proyecto referido a los productores que van a intervenir?
La primera etapa es la construcción que comienza ahora en los próximos meses y pensamos que para febrero próximo vamos a dejar la planta pronta y generando energía; ese el objetivo planteado. Luego se cumplirán la segunda y tercera etapa en el marco de un trabajo que es piloto también para el país, para ver qué resultados tiene este plan y cómo incorpora el productor la tecnología. Nosotros previamente hicimos un relevamiento a nivel de los predios para conocer la cantidad de vacas, el tipo de alimentación y el tamaño de los animales, de forma de saber la cantidad de bosta que se genera en cada establecimiento. En ese sentido, los productores sugirieron automatizar alguna parte del proceso, lo que fue contemplado por los técnicos.
¿Este sistema habrá de significar un mayor trabajo en los tambos que intervengan en este proyecto?
Se estima que este proyecto va a generar unos 15 a 20 minutos más de trabajo en forma diaria, pero el resultado puede ser muy interesante porque va a generar un nuevo ingreso económico, y va a estar transformando un pasivo ambiental en un activo energético. Hasta ahora el tema de los efluentes y del aspecto ambiental solo le pesa a los más grandes. En el caso de San José, que está salpicado de pequeños y medianos productores, este tema nos afecta y preocupa mucho porque muchas veces la bosta de esos predios termina en los  pozos de agua y para nosotros cuidar el agua es clave.
¿Y qué va a pasar en la segunda y tercera etapa del proyecto?
Hay que lograr el financiamiento total con organismos internacionales interesados, como es el caso de la CAF. Por lo tanto, una vez que empecemos con las mejoras edilicias y el llamado a precios por los biodigestores, ya podremos empezar con la segunda etapa. Los productores están muy interesados, muchos de ellos han visitado establecimientos en Brasil que trabajan con esta tecnología y se han dado cuenta que este sistema está dando resultados. Por ejemplo, visitamos un tambo de 500 vacas que es autosustentable solo con la generación de energía; por lo tanto hay posibilidades de desarrollar el proyecto con buena perspectiva. Por otra parte, el proyecto seguirá en el mismo nivel abarcando a 22 tambos, aunque en la primera etapa comprenderá a siete establecimientos. A su vez, la micro central térmica si bien está diseñada y tiene financiamiento para los 22 establecimientos, requiere adecuaciones para que los excedentes de la lluvia, que son imprevisibles, se puedan manejar correctamente.
¿Está medido el aporte energético que generará este proyecto?
El proyecto, que abarcará a 22 tambos, habrá de generar energía como para unas 180 viviendas. Por lo tanto, si la bosta de todas las vacas de San José se destinara a producir energía, seguramente el departamento podría estar cerca de ser autosustentable en esta materia.

FICHA PERSONAL

Edad
54 años
Estado Civil
Casada
Hijos
Mercedes, Virginia, Marcos y Rosina
Hobby
Lectura
Hincha de
Nacional

 

 

Tags: ,

Comments are closed.

Contactenos