La biotecnología es una aliada contra la sequía

INTERNACIONALES – 

Los productores de la región buscan en forma casi permanente diferentes alternativas y variedades para que los cultivos de granos se adapten a las circunstancias particulares que cada uno de ellos tiene en su campo productivo.



Los cultivadores generalmente participan de diferentes días de campo que las instituciones y empresas de investigación presentan en distintas oportunidades para conocer las nuevas alternativas que se presentan en los ensayos en macro y micro parcelas, y elegirlas de acuerdo con sus necesidades.

Sin duda que la actual situación de sequías temporales que se vivieron en las campañas anteriores en la mayoría de las zonas productoras de granos del país, en la que Tucumán y el NOA no estuvieron exentas, nos da a las claras que el principal reto que tiene el productor es la disponibilidad de nuevos materiales que usen de manera más eficiente el recurso agua y que tengan la plasticidad de poder amortiguar los efecto de esas sequías temporales que se vienen registrando en la región.

Según los estudios realizados en todas partes del mundo, la disponibilidad del recurso agua se seguirá agravando en los próximos años y desde nuestra sección se viene afirmando que los productores deben tener conciencia de los efectos de la seca y que la actitud debe ser defensiva a la hora de tomar la decisión de siembra.

El objetivo primordial de los actuales productores de alimentos es poder seguir abasteciendo a la población mundial que en los próximos 30 años superaría los 9.000 millones de personas.
Actualmente la disponibilidad de tierras y de agua es cada vez más escaso y se suma que el agua dulce debe a la vez servir para el consumo humano como primera medida, y después para riego, uso industrial y bebida para ganado.

Por todo ello, una gestión óptima de un recurso tan escaso y valioso como el agua es fundamental para la supervivencia humana, un recurso que la tecnología aplicada al campo y la biotecnología puede ayudar a preservar.

Es indudable que preservar el agua es hoy lo primero que se debe realizar y no dejar que el líquido como viene se va, y que no exista nada que permita usarla eficientemente.

La inteligencia del hombre busca el modo de embalsarla, encauzarla y distribuirla en los campos de la mejor manera posible con adecuados equipos de riego.

Tecnología

La tecnología aplicada al campo puso al alcance de los productores herramientas como la siembra directa, las rotaciones y los manejos adecuados de los campos, para lograr que estos capten y almacenen de la mejor manera posible el agua de lluvia, que muchas veces precipita en momentos en que el cultivo no la necesita, pero queda guardado en el suelo para el momento oportuno.

Pero sin lugar a dudas, la biotecnología es hoy un nuevo pilar en el que se asienta el sistema productivo mundial. Las investigaciones lograron poner al alcance del productor eventos biotecnológicos para mejorar la productividad por unidad de superficie con creces.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) afirma que los cultivos transgénicos son una herramienta clave para asegurar el suministro alimenticio futuro, y para permitir que la actividad agrícola siga siendo productiva, a la vez que se lucha contra los efectos del cambio climático.

El aporte de la biotecnología no es la creación de una única variedad resistente a sequía, sino el desarrollo de un amplio abanico de variedades, que se adapten de una forma óptima a las condiciones climatológicas extremas de la región donde se vaya a producir dicho cultivo.

Frente al actual contexto internacional que se vive, con récord de aumentos en los precios de los alimentos, la biotecnología es un aliado importantísimo para mitigar los efectos de la sequía, y permitir que las pérdidas en granos no sean tan altas como las que se hubieran padecido de no contar con las herramientas existentes.

Todo el paquete productivo que viene de la mano de la tecnología y de la biotecnología, como la siembra directa, el control de malezas, la mayor libertad para decidir la fecha de siembra y la resistencia a insectos y enfermedades, produce un salto cualitativo y cuantitativo que se traduce en más alimentos, para más gente.

Debemos entender que la escasez de agua durante los periodos críticos de los cultivos es una de las variables que provoca la mayor disminución del rendimiento y en muchos casos las pérdidas totales del cultivo.

En este contexto, se puede afirmar que la investigación y desarrollo en pos de lograr un mejor y más eficiente uso del recurso agua servirá para mitigar de alguna manera los efectos de las sequías que se están dando.

Pero la investigación y el desarrollo de nuevos cultivares y variedades con eventos biotecnológicos tienen su costo, que el productor no debe escatimar a la hora de tomar una decisión de siembra si quiere estar protegido de las adversidades del clima y de la naturaleza.

Fuente: Argenbio
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