Fortalecerán investigación nacional contra la leptospirosis que afecta al rodeo lechero

URUGUAY  –  HUGO OCAMPO  – EL OBSERVADOR  –

Resultó de interés la conferencia del neozelandés Colin Mackintosh, especialista en leptospirosis  –

Los servicios sanitarios oficiales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP),y otros actores vinculados a la medicina veterinaria y la investigación comenzaron a desarrollar acciones para bajar la incidencia de la leptospirosis en la ganadería , las que comenzaron con la visita del experto de Nueva Zelanda, Colin Mackintosh, a las recientes Jornadas Uruguayas de Buiatria en Paysandú.

Se trata de uno de los aspectos sanitarios de mayor inquietud en el país, siendo preocupante la incidencia que tiene en el aspecto reproductivo y en los problemas de zoonosis que causa afectando a las personas que están en con los animales enfermos, explicó a El Observador Agropecuario el presidente del Comité Organizador de las referidas jornadas, y funcionario de la Dirección General de Servicios Ganaderos del MGAP), Rodolfo Rivero.

Dada su importancia, el tema de la leptospirosis fue encarado por el Centro Médico Veterinario de Paysandú (CMVP), en forma conjunta con el MGAP y Franklin Riet, director de la  Plataforma de Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), quienes resolvieron la participación de este experto en la jornadas de Buiatría, así como también su visita a distintos institutos de investigación, como el Laboratorio Rubino, el Laboratorio Pasteur y el Instituto de Higiene de la Facultad de Medicina.

Mackintosh hizo su tesis de doctorado en PhD en Leptospirosis en Nueva Zelanda y trabajó con ganado de leche y venado. Empezó investigando la epidemiología de la leptospirosis en los tambos de Nueva Zelanda y en el trabajo de las vacunas contra esta enfermedad en 1979 con el fin de reducir la infección a nivel humano, dado que por tratarse de una zoonosis había en esos momentos  muchos casos en personas que trabajaban con ganado de leche, dijo a los periodistas en Paysandú.

Recordó que en entonces había 25 casos humanos cada 100 mil personas por año, pero luego de una política acertada de vacunación se redujo a dos casos cada 100 mil. Las personas afectadas eran las que trabajaban en los tambos, en la industria frigorífica y quienes tenían contacto con la orina de los roedores (ratas) que son trasmisores de la enfermedad.
Ataque a la zoonosis

En principio la campaña en Nueva Zelanda estuvo enfocada fundamentalmente a bajar la incidencia de la infección a nivel de humanos, más que a bajar la enfermedad en los animales.  Esta es una enfermedad que se trasmite a través de la orina de los animales y por eso afectaba más a los tamberos que debían estar en contacto diario con las vacas, más que con los ovinos y venados.

Para bajar la incidencia a nivel de humanos fue fundamental el papel de los veterinarios que asesoraron a los productores en cómo controlar la enfermedad y dónde podrían encontrar los reservorios de la misma, en tanto que la vacunación fue un arma utilizada con gran suceso. La base de ese logro es vacunar los animales antes que contraigan la enfermedad o de estar en contacto con la bacteria que ocasiona esta enfermedad, porque después que la misma ingresa al organismo la posibilidad de cura es muy baja en el animal.

Mackintosh recomendó empezar a vacunar en la edad de terneros, unas ocho semanas después de nacidos, luego que se fueron los anticuerpos que ofrece el calostro de la madre al ternero. En el caso de los adultos se recomienda vacunar anualmente y sobre todo previo al parto, para que la vaca preñada elimine buenos anticuerpos en el calostro contra esta enfermedad que dará inmunidad durante un tiempo a los terneros, para luego comenzar con un programa de vacunación de doble vacuna a las ocho semanas.
Recomendaciones

Además es recomendable que los productores que trabajan con el ganado a usar botas y guantes de goma, porque la leptospira ingresa al organismo humano por las heridas de una mano o cualquier laceración que tenga en el cuerpo, en función de que la contaminación se provoca a través de la orina de los animales o de aguas contaminadas. Y para reducir la influencia de esta enfermedad hay que controlar los efluentes y que el ganado beba agua limpia.

Cuidar las condiciones de trabajo de la gente

Resulta valioso el aporte de las Jornadas Uruguayas de Buiatría presentando a extranjeros entre sus conferencistas, como fue el caso de Colin Mackintosh, de Nueva Zelanda, experto en la lucha contra la leptospirosos, destacó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre.

Explicó que en un país que se proyecta al mundo como productor confiable de alimentos de alta calidad uno de sus atributos de calidad debe ser las condiciones de vida de la gente que trabaja en los sistemas productivos.

Está claro el éxito de la campaña de vacunación contra esta enfermedad en Nueva Zelanda, que fue considerando precisamente el bajar los riesgos de contagio a los productores, sus colaboradores y sus familias. “Nosotros pensamos igual y hace seis meses suscribimos un plan estratégico con el Instituto Pasteur de París.

En ese marco se firmó una solicitud de convenio con la Agencia Nacional de Innovación  e Investigación para un trabajo que tiene como objetivo la identificación de las cepas nacionales que actúan para desarrollar luego el correspondiente tipo de vacunas a aplicar en Uruguay”, dijo Aguerre.

Tags: ,

Comments are closed.

Contactenos