Los ingresos ganaderos caerán hasta un 30% para los criadores

URUGUAY  –  LOS DATOS FUERON APORTADOS POR EL INSTITUTO PLAN AGROPECUARIO (IPA) 

Estiman  que los ingresos netos de los ganaderos criadores en el Ejercicio 2013/2014 cerrado el 30 de junio pasado registren una caída de hasta 30% con relación a 2012/2013; en predios de ciclo completo, hasta 20%; y en predios recriadores alrededor de 18%, según los datos de los 100 predios monitoreados por el Instituto Plan Agropecuario (IPA).

Hay que aclarar que el Ejercicio 2012/2013 fue el mejor de los últimos 14 años y el menor resultado del último año no quiere decir  que los números económicos dejen de ser positivos, precisó a El Observador Agropecuario el técnico del IPA, Carlos Molina.

Al cierre del último ejercicio se confirmó la tendencia observada en la gestión económica de los predios, lo que fuera adelantado por El Observador Agropecuario (ver edición del 11 de abril pasado).
A pesar del comportamiento del dólar, que favoreció la mitigación de la suba de los costos ganaderos, la variable determinante en el Ejercicio 2013/2014 fue la caída de los precios que, dependiendo del mes de venta, osciló entre 3% y 18%, con relación a igual período anterior, donde además todo lo que se ofertaba se vendía.

“Aquellos productores que gestionan profesionalmente el predio, en  situaciones de márgenes que se reducen, son los que marcan la diferencia. Si el ternero y la vaca tienen buenos valores,  cualquier empresa hace plata, pero cuando las cosas empiezan a ajustarse no es cualquiera el que sobrevive. Por lo tanto, aquel que gestiona profesionalmente su predio es el que está más sólido y puede  sobrellevar impactos adversos, como una caída de precios o una eventual sequía, que nunca es improbable”, explicó Molina.

El analista del IPA expresó que también es cierto que el mayor valor del dólar ayudó en este último ejercicio a favor de controlar el costo porque, a pesar de la inflación del entorno de 9%, en la canasta de costos de un predio ganadero monitoreado por el IPA, la mitad de los costos cotizan en pesos.

En pesos cotizan los salarios, los impuestos, los servicios públicos (telefonía, electricidad); y en dólares los fertilizantes, específicos veterinarios, semillas y mantenimiento de mejoras.

Sin embargo, Molina remarcó que los salarios, a pesar de haber aumentado en pesos 10% a julio de 2013, en tanto el dólar subió 12%, por lo que en dólares el salario mantiene su incidencia en los costos.

Además, muchos insumos que cotizan en dólares no subieron en el último ejercicio, incluso bajaron, como los fertilizantes, salvo la urea. Molina agregó que un productor debe tener siempre un plan B por si caen los precios, porque en la medida que se controlen los costos –por más que el margen sea más chico por cada kilo producido– al obtener mayor producción se puede hacer frente a esos mayores costos. Lo que no se puede hacer es aumentar el volumen de producción si no se controlan los costos. Si se produce más, con más costos y caída de precios de los productos, el problema es más grave aún, sostuvo el analista.
Productividad

Los predios donde es posible aumentar la productividad son los que tienen las cosas controladas, donde la gestión es completa, es profesional, usan el conocimiento disponible y los recursos en forma eficiente, dijo Molina.

El productor maneja un porcentaje muy chico del precio, por genética o presentación de sus animales, pero eso puede incidir en un centavo o dos centavos de dólar por kilo. Por lo tanto, al productor le queda como posibilidad la profesionalización de la gestión e intentar con el costo del kilo producido de ternero, vaca o novillo o de lana, aumentar en productividad con el costo controlado.

El productor que logra esto tiene un plan para mitigar la caída del precio. Por supuesto que esta situación les afecta los ingresos, pero baja de un escalón superior  a otro intermedio, porque esa capacidad de gestión impide que la coyuntura saque al productor del sistema, concluyó Molina.

Incertidumbre

La situación de menores ingresos y de incertidumbre que se ha generado en los  productores del sector de la cría pone una luz amarilla en este primer eslabón de la cadena ganadera. Varios de estos productores que son monitoreados por el Instituto Plan Agropecuario (IPA) han expresado que van a observar en forma muy detenida cómo evoluciona la situación para ver cómo manejan el próximo entore. La disyuntiva es si crecen en la producción de terneros o deciden niveles de procreo menores, teniendo como alternativa la venta de vacas gordas, que es un negocio más de corto plazo, dijo el técnico Instituto Plan Agropecuario (IPA), Carlos Molina.

 EL OBSERVADOR  

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