“El pollo que ingresó de EEUU es de una calidad muy pobre comparado con Uruguay”

URUGUAY  – Esta afirmación fue destacada por el presidente de la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (Cupra), Miguel Fernández, al ser entrevistado por El Observador Agropecuario a través del siguiente cuestionario.

¿Cómo está integrada la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (Cupra)?
Cupra está integrada desde hace cinco años por cinco empresas que abastecen de pollos al mercado local y también intervienen en la exportaciones. Especialmente ahora estamos en tratativas de incrementar las ventas a Rusia, que presenta una buena demanda de pollos.

 ¿Está creciendo el consumo de pollo en el mercado local?
El consumo en Uruguay es muy bajo en relación a otros países, pero ha venido evolucionando. Por este motivo hemos hecho un trabajo en Cupra en procura de promocionar el pollo y generar un mayor interés por este producto que tiene tan buena calidad en proteínas y sanidad. Por ejemplo, se puede ver que la carne de pollo es incluida en la dieta de todos los hospitales y sanatorios. No entendemos cómo el consumo está ubicado en unos 22-23 kilos per cápita, cuando por ejemplo con el precio de un kilo de pulpa de vacuno se pueden comprar tres kilos de pollo. Es cierto que puede ser un problema cultural, pero es también de comunicación. Porque la carne vacuna por cualquier razón –para bien o para mal– está todos los días en las páginas de los diarios, mientras que con el pollo no pasa lo  mismo. Creo que con el aporte desde hace más de un año que hace el pollo al Instituto Nacional de Carnes (INAC) –de un 0,7% de lo que se vende al mercado local y de 0,6% de lo que se exporta– se debería encarar alguna campaña de promoción.

¿Cómo define la calidad del pollo de Uruguay?
Es excelente, está alimentado con granos naturales, no tiene promotores de crecimiento, lo que está por otra parte prohibido en Uruguay. Sobresale su calidad en cuanto a su color, proteínas, higiene y bioseguridad del producto. Todas estas características lo destacan a nivel internacional. Nuestro problema es por el costo país, lo que dificulta que podamos ser competitivos. Por ejemplo, el maíz y la soja se compran en Uruguay a precios 60% superiores al mercado internacional.

¿Cuál es el nivel de la exportación avícola?
El país viene aumentando año tras año sus exportaciones y a setiembre de este año se llevan exportados más de 15.000 toneladas de pollos.

¿Hay esfuerzos para ingresar a los mercados de mejor valor?
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) contrató una consultora chilena para estudiar la posibilidad de ampliar los mercados y de trabajar con un determinado protocolo que nos permita ingresar a los mercados más exigentes, como Estados Unidos, por ejemplo.

¿Cómo está la coyuntura del sector avícola?
Actualmente hay una buena oferta de pollo en el mercado, el precio está muy competitivo y por debajo del IPC. El precio al público del pollo fresco con menudos incluidos –luego que el comerciante minorista lo marca con aproximadamente un 30%–se ubica en unos $ 65-$ 66 el kilo.

 ¿El ingreso de pollo de Estados Unidos afecta al sector?
Hay que ver de qué hablamos cuando nos referimos al pollo de EEUU. Uruguay tiene una producción constante de pollo, en nueve meses tiene 15.000 toneladas de exportación y se presume que no falta en el mercado local. Entendemos que se usó como moneda de cambio para que entre cordero con hueso de Uruguay a EEUU. También fue moneda de cambio con Brasil cuando se trabó el ingreso de arroz y de lácteos. Pero en este caso se firmó un acuerdo con presencia de los dos gobiernos y de las cámaras empresariales de Uruguay y Brasil que cuotificó el ingreso de 120 toneladas de pollos enteros con carcasas y congelados. Con EEUU deberíamos manejar un documento de un alcance similar. A su vez le preguntamos a integrantes de la misión estadunidense que participaron la semana pasada en una reunión en la residencia de la embajadora Julissa Reynoso si podíamos exportar a EEUU como lo hacemos a Brasil y nos dijeron que no. Esto nos preocupa porque vemos que hay otros aspectos que no son solo comerciales.

¿Y entonces qué pasa con el mercado local?
El pollo que ingresó de EEUU es de una calidad muy pobre comparado con Uruguay, tanto que en julio ingresó un contenedor con 25 toneladas y todavía no se ha vendido el 50%. En Uruguay el consumidor está acostumbrado a una determinada calidad de producción constante de pollo fresco. Nosotros desarrollamos una cadena productiva vertical intensiva, donde cada empresa importa la genética de alta eficiencia cada seis u ocho semanas, planificando una producción semanal hasta llegar a las 65 semanas que tienen las gallinas reproductoras. Los huevos que producen van luego a las plantas de incubación y luego los politos BB son alojados en granjas de nivel familiar de entre 2 y 5 hectáreas en los departamentos de Canelones y San José. También las empresas integradas a Cupra producen las raciones en sus propias fábricas para alimentar los 900 mil pollos que aproximadamente se producen semanalmente. Un quinto eslabón son las plantas de faena e industrialización que reciben el pollo con 45 días de vida, para finalmente ingresar a la cadena de distribución. En el caso de que el pollo importado tenga una diferencia que no permita producirlo en Uruguay, las empresas vamos a seguir con la cadena de distribución, pero vamos a detener la actividad en los eslabones anteriores de la cadena productiva que involucra en forma directa a 5.600 personas.Hay que tener en cuenta que esa cadena que desaparece para volver a armarla demora dos años, pero las reglas de juego están dadas.

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