Aseguran que la Argentina es el único país en la región donde bajan los precios de los campos

ARGENTINA –

En los últimos dos años, su valor cayó 14%, según un informe inmobiliario. No sucedió lo mismo en Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia, donde el precio de la tierra se incrementó.

Desde la instalación del cepo cambiario, a finales de 2011, y a partir de todas las medidas restrictivas para el comercio agropecuario (en especial para el trigo, el maíz y la carne vacuna), los precios de los campos bajaron en el país un 14 por ciento. Mientras tanto, indicadores económicos como las tasas de interés, hicieron que se mantuvieran firmes los valores de la tierra en el mundo.

Un informe elaborado por el broker inmobiliario LJ Ramos refleja que el valor de la tierra en Argentina ha perdido magnitud, a diferencia de lo que sucedió en el resto de los países de la región donde la tendencia de la cotización durante el presente año es alcista.

“Luego de la baja que se produjo desde 2012, la tendencia 
de valores actuales es más bien estable, con una ligera baja ­desde el año pasado en algunas regiones”, explicó Juan José Madero, director de la División Campos de la inmobiliaria.

En un breve repaso por el mercado inmobiliario rural en los países de la región, el informe refleja que en Paraguay el precio de la tierra se mantiene firme. Desde 2011 ha subido 50 por ciento y la política de incentivo a la producción agropecuaria estimula la inversión en tierras guaraníes.

En Brasil, si bien las condiciones para producir son favorables, existe una ley que restringe la venta a extranjeros. No obstante, el mercado local es lo suficientemente fuerte como para mantener la demanda tonificada. En reales, los valores de la tierra han subido en los últimos años, aunque en dólares no exhiben grandes cambios.

En la región de Mato Grosso do Sul, donde la agricultura se ha hecho fuerte, el precio de la tierra subió en los últimos tres años 11 por cien­to en dólares: de nueve mil dólares la hectárea en 2011 a 10 mil en la actualidad, precisa el informe.

Uruguay, por su parte, sufrió una desaceleración en los valores en los últimos tres años, a partir de un volumen de transacciones decreciente.

“Entre 2010 y 2011 los precios aumentaron en general alrededor de 21,4 por ciento; de 2011 a 2012, ocho por ciento; y de 2012 a 2013, sólo uno por ciento”, compara el informe, y precisa que el mercado uruguayo de tierra se encuentra en un techo de precios.

En Bolivia, la suba que venía ganando en velocidad se desaceleró durante el último año, pero sin llegar a producir una baja en los precios. El gobierno sancionaría una nueva ley que limita la venta a extranjeros, y debido a ello el mercado se encuentra a la espera de esa resolución. “Por otro lado, las condiciones impositivas y credi­ticias son muy favorables para la producción. Se consiguen ­créditos en mo­neda local, a 20 años, al ocho por ciento anual. La mejor zona de Santa Cruz de la Sierra tuvo un importante incremento en los últimos años. Al 2011 los campos se negociaban en el orden de los cuatro mil dólares por hectárea”, precisa el reporte semestral.

Según publicó La Voz del Interior, si la comparación se realiza 
con Estados Unidos, el valor 
de la tierra en el país del norte se ha despegado notablemente de los valores en la zona núcleo argentina.

Hasta 1998, el valor de una hectárea en el estado de Illinois, considerado el cinturón pro­ductivo estadounidense y donde las condiciones agroecológicas son similares a los mejores campos del sudeste de Córdoba, rondaba los 5.550 dólares, contra 4.400 dólares en Argentina. De acuerdo con el informe, la similitud de calidad entre las tierra valida la comparación entre ambas zonas.

Actualmente, la diferencia de precio se ha más que duplicado. Cerca de Chicago la hectárea cotiza a 30.700 dólares, mientras que en la mejor zona de Argentina lo hace a alrededor de 15 mil dólares.

“Esta brecha no puede ser eterna y grafica el desfasaje de los precios de la tierra en nuestro país actualmente”, admite el informe de LJ Ramos. Con un escaso nivel de operaciones, en el mercado confían en que con la llegada de un nuevo gobierno las negociaciones se reactiven.

Por el momento, la compraventa de campos se ve también limitada. La restricción al acceso a divisas es el principal escollo que deben superar las partes para poder cerrar el negocio. La operatoria con los Certificados de Inversión Inmobiliaria (Cedin) continúa vigente hasta fin de año, sin certeza aún si se prorrogará una vez más. Sin embargo, el informe admite que fueron muy escasas las operaciones bajo esta modalidad

1-12-2014.

Fuente: Infocampo.

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