Manejo de los cultivos en condiciones de agua no limitante, “es determinante de los rendimientos”

URUGUAY  –

 “El manejo de los cultivos en condiciones de agua no limitante es determinante de los rendimientos”, señaló a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Luis Giménez, de la Unidad de Ecofisiología y Manejo de Cultivos, Departamento de Producción Vegetal de la Estación Experimental “Dr. Mario A. Cassinoni” (Eemac) de Facultad de Agronomía, al referirse a lo que falta por investigar en el tema riego.

El profesional manifestó que en maíz “se ha generado información suficiente que con su aplicación permite en condiciones de riego lograr rendimientos elevados y estables. En cambio en soja y sorgo aún hay huecos en el conocimiento para asegurar rendimientos elevados y estabilidad en el tiempo”. Entiende que en soja “falta información en el manejo y en el potencial de rendimiento de los diferentes Grupos de Madurez (GM) de soja (así se clasifican los ciclos de soja, los más cortos IV, V, y luego medios VI y largos VII y VIII), y en la interacción de los GM por ambiente en condiciones de agua no limitante”.

Asimismo, la información generada sobre el manejo del agua de riego en los diferentes cultivos “es escasa”. “La evaluación de estrategias de riego deficitario con la utilización de menores volúmenes de agua de riego es un aspecto de singular importancia para bajar los costos directos de la tecnología. De la misma forma es necesario disponer de estrategias de riego para diferentes situaciones de precios de los granos”, dijo. 
En tal sentido, “se destaca la necesidad de evaluar herramientas de simulación que permitan planificar estrategias de manejo del agua en diferentes escenarios económicos”, expresó Giménez. Para el investigador “es necesario generar conocimientos en fertirrigación de cultivos, este aspecto importa debido a que el sistema de riego por pivotes es actualmente el de mayor adopción comercial y la nutrición ajustada de los cultivos es una práctica clave para la obtención de rendimientos elevados”.

Por otra parte, “se requiere disponer de información científica sobre la sustentabilidad de los sistemas de producción que incluyan riego suplementario y evaluar los efectos del riego sobre la calidad de los recursos naturales, especialmente sobre el suelo”. En varios de estos temas hay proyectos de investigación en marcha en la Facultad de Agronomía y en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). De todas maneras, es necesario acelerar la concreción del Programa Nacional de Investigación en Riego coordinado entre INIA y la Universidad de la República.
Sostuvo que “esto permitirá resolver en forma eficiente los problemas detectados y los que se generen a nivel comercial y con ello aportar al aumento de la adopción del riego tecnificado en cultivos. Permitirá incrementar los rendimientos, aumentar la rentabilidad de la agricultura y la sustentabilidad de los sistemas de producción agrícolas, agrícola ganaderos”.

INVESTIGACIÓN
La investigación nacional sobre cultivos con riego suplementario presenta diferentes etapas, instituciones participantes, grados de coordinación y objetivos. Giménez ubica una primera fase de ensayos de riego de cultivos en el país entre las décadas del 70 y 90, que presentó como objetivos generar información sobre una tecnología prácticamente inexistente en cultivos, exceptuando al arroz y la caña de azúcar. Se constatan también en la década del 90 ensayos en el sur del país sobre evaluación de híbridos de maíz con riego conducidos por la cátedra de Hidrología de la Facultad de Agronomía en convenio con la Cámara de Semillas.
Esta primera fase de generación de información nacional presenta algunas características, siendo el maíz el cultivo en el que se trabajó casi exclusivamente. Entre los temas principales abordados se destacaron la respuesta al riego y el estudio de algunas prácticas de manejo, como la densidad de plantas, la fertilización nitrogenada y la evaluación de híbridos. No se detectaron líneas de investigación de largo plazo, ni el logro de conclusiones definitivas en los diferentes temas abordados.


A partir de 1995, se constató una segunda etapa en la investigación en riego de cultivos, que se desarrolló en el marco de un convenio entre el MGAP y el Banco Mundial, que se denominó Prenader. Este programa abordó las temáticas de los recursos naturales y el desarrollo del riego, con un componente significativo de investigación. Sin embargo, los trabajos específicos en riego suplementario de cultivos fueron escasos en relación a los desarrollados en recursos naturales, riego de arroz y especies horti-frutícolas. 

En el Prenader se destacan los trabajos en INIA La Estanzuela y el comienzo de los trabajos en riego de cultivos en la cátedra de Cereales y Cultivos Industriales en la Eemac. Las temáticas tratadas en esta segunda etapa de investigación en INIA fueron la continuación de los estudios de riego en maíz y se agregó la inserción del riego en rotaciones de cultivos y pasturas. También se realizaron en la Eemac diferentes estudios de riego en maíz y se agregó la evaluación de los efectos del riego en algodón y el estudio de diferentes prácticas de manejo en ambos cultivos. En el año 2000, finalizó el programa Prenader y las investigaciones en riego suplementario de cultivos prácticamente se detuvieron en INIA y continuaron sólo en la Eemac. En un marco de escasos apoyos a la agricultura con riego, se puede identificar a partir de este año la tercera etapa de investigación en riego de cultivos. 

CAMBIOS PROFUNDOS
En 2007 se puede identificar como el comienzo de la actual y cuarta etapa, debido a que ese año ocurrió un hito en la temática. En el marco de los seminarios técnicos organizados por la Cátedra de Cereales de la Facultad de Agronomía en la Eemac, se desarrolló un seminario “Importancia del agua en el actual escenario agrícola. Posibilidades de aplicación del riego suplementario. Las consecuencias de este seminario dieron comienzo a diferentes actividades en riego suplementario de cultivos y pasturas”, explicó Giménez.

En 2008 se firmó el documento de creación del Grupo de Desarrollo de Riego (GDR) en el que participaron el MGAP, Mvotma, la UdelaR, el INIA y actores privados como productores y empresas de ventas de equipos. En forma activa participaron en el GDR los investigadores de la UdelaR y de INIA. En ese ámbito se define que uno de los aspectos principales para el desarrollo del tema es la elaboración y ejecución de un Programa Nacional de Investigación en Riego de Cultivos y Pasturas, coordinado entre INIA y la UdelaR, que tenga por objetivos resolver los principales problemas tecnológicos del riego suplementario en cultivos y pasturas, en un clima de alta variabilidad en la disponibilidad hídrica que presenta en forma alternada situaciones de deficiencias y excesos de agua.

En 2009 se aprobó el proyecto FPTA 261 sobre riego suplementario en cultivos y pasturas, el cual fue ejecutado por la Facultad de Agronomía en la Eemac y en el CRS, y que presentó diferentes áreas de trabajo y por primera vez trabajaron juntos en un proyecto de investigación investigadores de Hidrología, Pasturas, Cultivos y Economía de la Facultad de Agronomía. El objetivo fue cuantificar las pérdidas de rendimiento por causa de deficiencias hídricas en diferentes etapas de desarrollo en maíz, soja y sorgo.

En 2010 se aprobó un convenio entre INIA y la Facultad de Agronomía con el objetivo de calibrar y validar el modelo de balance hídrico de suelos WinIsareg. En 2011 se realizaron trabajos con el modelo en los cultivos de soja, maíz, sorgo y girasol. Asimismo, se encuentran en marcha dos tesis de posgrado con el uso de esta herramienta de simulación en maíz y soja. En esta etapa en la Eemac también se trabajó en el ajuste de prácticas de manejo en maíz, se evaluaron poblaciones por fertilización nitrogenada y en soja hay trabajos en marcha sobre población y evaluación de fechas de siembra por GM.

FUENTE: EL TELÉGRAFO

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