La buena gestión del pasto permite aumentar hasta 70% la producción de carne por hectárea

URUGUAY  –

Uruguay está en condiciones de mejorar su desempeño productivo sin aumentar los costos  –

Uruguay está en condiciones de aumentar su producción ganadera por hectárea entre 50% y 70%, aseguró a El Observador Agrpecuario el docente de la Facultad de Agronomía (Fagro), Pablo Soca, quien explicó que el país cuenta con investigación y tecnología para dar ese salto sin aumentar los costos.

El investigador, quien se desempeña en el Departamento de Producción Animal y Pasturas de la Fagro, explicó que estas afirmaciones están basadas en la investigación y en los trabajos prediales
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Es posible alcanzar ese nivel de producción basado en la investigación hecha desde hace muchos años sobre los sistemas ganaderos en campo natural, con diferentes categorías, en especial con cría y recría, además de trabajos que surgen de la investigación regional en recría.

También hay trabajos con ese  enfoque hechos en diferentes sistemas de producción hace muchos años, tanto en la facultad como en otras instituciones, donde se muestra con claridad que la magnitud de los aumentos son incluso mayores que las cifras que “manejamos como promedios en nuestros trabajos, a los cuales podría aspirar Uruguay en las 10 millones de hectáreas ganaderas”, agregó.

La tecnología validada a nivel predial está basada en el control del manejo de pastoreo, incluyendo la gestión del pasto en el tiempo y en el espacio, es decir, en las estaciones del año y en los potreros. Esa gestión ha permitido una mejora simultánea de la función del pasto, del consumo y de la utilización por parte del animal. Eso determina aumentos muy grandes de la producción por animal y por hectárea, y eso implica que no se tengan que aumentar los costos porque es solo manejo del rodeo.

“Las herramientas de manejo pueden ser el ajuste de la carga animal, el control de la oferta de forrajes y  de la altura de pasto, entre otras. Si uno combina al animal con diferentes herramientas de manejo da muy buenos resultados, pero el tema central radica en el sistema de pastoreo de los animales”, explicó Soca.

El especialista dijo que la investigación ha demostrado que si se mejora la producción animal y de pasto, el recurso natural se va mejorando en los aspectos ambientales de una manera muy sinérgica. Va mejorando la materia orgánica y las propiedades físicas en el suelo, la cantidad de raíces que van poniendo las plantas, la conservación del agua y la erosión.

“Hay gente que le llama trabajar con más pasto, pero nosotros le llamamos gestionarlo. Porque se puede trabajar con más pasto, pero si no lo gestiona probablemente no encuentre los aumentos que estamos hablando nosotros”, afirmó el docente de la Fagro.

Recordó que en la gestión intervienen la pastura y el animal, y que lo más antiguo que se cuenta está en el control de la condición corporal en los sistemas pastoriles, que “nos mostró con mucha claridad cómo la etapa de la cría podía cambiar con los mismos recursos. Hoy tenemos un modelo de trabajo mucho más completo, que lo hemos evaluado positivamente en la cría, recría e incluso la fase inicial de la invernada, y coincide con la investigación regional”.

“Este proyecto, que es potenciado a partir de la investigación y de los trabajos prediales, se basa en los resultados de muy largo plazo y también de muchas experiencias que estamos monitoreando a nivel predial. Y tiene como concepto central la gestión del pasto”, concluyó Soca. l

El éxito del modelo pastoril en Uruguay

“Está muy claro que la competitividad de la producción animal en Uruguay se basa en el éxito del modelo pastoril, que en el caso de la ganadería –la gallina de los huevos de oro– es el campo natural”, sostuvo Pablo Soca, al ser consultado si está revalorizando la función de las pasturas en el país.

Soca dijo que el consultor William Lauenrth, de la University of Wyoming de Estados Unidos, que se entrevistó con los integrantes de la Mesa de  Campo Natural, sostuvo que de los pastizales que quedan en el país entre 70%  y 80% son de altísima productividad, son un recurso de una enorme valorización desde el punto de vista ambiental, pero también desde el punto de vista productivo porque constituyen la base fundamental de la competitividad de la ganadería. Cualquier expansión de nuestra ganadería tiene que ser a bajo costo y mirando el ambiente, lo que significa valorizar la pastura natural. Soca opinó por lo tanto que desde el punto de vista de un país chico como Uruguay, que produce alimentos de alta calidad para el mercado externo, donde  en realidad el volumen no es tan importante como lo es la carrera de la calidad, el gran desafío es cómo seguir agregando calidad, capturando valor y aumentando la competitividad.

El investigador opinó que todo eso debe ser construido a partir de algo distinto y lo distinto que tiene Uruguay son sus pastizales, que son los únicos que hay en el mundo de clima templado, porque los demás se han destruido todos. “Creo que tenemos la llave de un negocio altísimamente competitivos que puede dar trabajo y calidad de vida a mucho más gente”, acotó.

Soca hizo referencia a los 8 a 10 millones de hectáreas de pasturas naturales que todavía conserva Uruguay, a pesar de una expansión agrícola y forestal tan potente. Se trata de un área del país que no se ha modificado porque no se pueden hacer determinadas cosas, por lo recursos naturales, y, en segundo lugar, porque es de un muy alto valor para la estrategia productiva nacional. Esto quiere decir que los primeros que están valorando el recurso campo natural en este caso son los productores ganaderos que lo mantienen en condiciones.

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR

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