“Vemos con pena que se venden 40 hectáreas para comprar casas en la ciudad y vivir de las rentas”

URUGUAY  –

Entrevista en El Observador Agropecuario al presidente de la Federación Rural de Jóvenes  –

¿Por qué aceptó presidir a la gremial por segunda vez?
Y… agarramos nos pusimos de acuerdo entre los gurises de los distintos grupos, empezamos a ver para volver a trabajar, me dijeron, me embalé y se armó el cuadro. Esta es una institución que uno la quiere mucho. En realidad uno nunca dejó de estar, estuve acá o en el mi grupo, el 21 de Mayo, en Treinta y Tres, incluso hace seis o siete meses ayudamos a los gurises de José Pedro Varela (Lavalleja) a armar su grupo. En un lado u otro siempre nos gusta estar, ayudar. Y es un orgullo y una linda responsabilidad que confíen en uno.

¿Cómo se conforma el equipo de trabajo que preside?
El primer vicepresidente es Leonardo Maguna, segunda vicepresidenta es Luisa Sosa, secretaria es Micaela Santos, la pro secretaria es Jimena Martínez y el tesorero es Gonzalo Pérez. Hay varias gurisas, por suerte; son las que ponen el orden (risas).

¿Qué objetivos se han trazado para este período?
Arrancamos en noviembre y bueno, primero que nada tratar de fortalecer a los grupos actuales, hay seis federados y está el de Varela en camino. Después, queremos refundar los grupos que han dejado de actuar y además ayudar a crear otros nuevos.

¿Han mejorado las condiciones, no solo laborales, para que el joven pueda permanecer trabajando y viviendo en la campaña?
Algunas sí, otras no. Mejoró por ejemplo el acceso a la tecnología desde el medio rural, hubo un avance importantísimo. Pero, lo más importante, es que la familia rural pequeña y mediana tiene complicada la rentabilidad, ven que hay otros negocios más atractivos y cuando se da el recambio generacional que los jóvenes sigan en el campo no es fácil. Los jóvenes vemos con pena que hoy se venden 30 o 40 hectáreas para comprar dos o tres casas en la ciudad y vivir de las rentas. Pasarse al negocio inmobiliario es algo que pasa mucho. Hoy, lamentablemente, da más ingresos poner la plata en un banco a plazo fijo que lo que te da producir una hectárea. Realmente hay pocos incentivos para que los jóvenes se queden en el medio rural, porque es más sacrificado, no siempre es rentable, hay muchos riesgos que no dependen de uno como el clima o los mercados… es bravo. En eso precisamos sí que los gobiernos den una mano.

¿Qué hace falta mejorar?
Se precisan políticas realmente dirigidas a los jóvenes, para que se queden, que no los tiente ir a la ciudad a estudiar y quedarse, sin volver a trabajar al campo. Por ejemplo, acá no hay líneas de crédito dirigidas a los jóvenes. Hay muchos que se esfuerzan, se capacitan en una escuela agraria, salen bien preparados y después no les queda otra que ir de empleado a un campo, porque no tienen capital para arrancar su propio negocio y quedarse con entusiasmo en el campo a trabajar y a vivir.

¿Los jóvenes pueden realmente incidir en la toma de decisiones en el ámbito agroproductivo?
En un tiempo, a nivel político fuimos tenidos en cuenta. Últimamente no. Había un ámbito en el Ministerio de Ganadería, la Comisión Honoraria en el Área de la Juventud Rural, pero con la llegada del gobierno del Frente Amplio dejó de funcionar. Se nucleaban todas las inquietudes de los jóvenes de todas las instituciones formales. En mi presidencia anterior golpée mucho la mesa por eso y voy a volver a hacerlo; si eso vuelve nos haría mucho bien a todos.

¿Cómo está el tema del desarraigo en las familias rurales?
Y, se desarman, quedan desmembradas, muchos gurises tienen que hacer un esfuerzo brutal para ir a estudiar todos los días, o irse a vivir a la ciudad y muchos vuelven como productores. Y uno no busca que vuelvan por el solo hecho de encarar un negocio en el medio ganadero, uno quiere que vuelvan para que sigan apegados a una forma de vida muy sana, muy linda, por todo lo que implica vivir en el campo, donde uno nació y se crió. Uno no renuncia al sueño de ver que suceda lo contrario, que gente joven nacida en la ciudad decida venirse al campo a vivir de esa forma, es mi sueño como dirigente gremial joven.

¿Qué estudian principalmente hoy los jóvenes de la campaña?
Lo tradicional sigue, agronomía y veterinaria, pero vemos que los jóvenes buscan otras carreras, formarse en otras cosas, siempre buscando algo lucrativo y que les permita trabajar lo más rápido posible. Muchas veces eso implica que no vuelvan en el campo.

FUENTE: JUAN SAMUELLE  –  EL OBSERVADOR

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