Fonterra generó señales alentadoras

URUGUAY  –  Nuevamente un evento de FONTERRA que nos muestra firmeza en el mercado, con señales alentadoras en los principales lácteos de exportación uruguayos.

La LECHE EN POLVO ENTERA sostiene un promedio siempre superior a los u$s3,200 para todas sus posiciones, con un mínimo descenso del 1.0%; de todos modos, la entrega inmediata muestra una suba del 12.8%; a mi juicio, es evidente la necesidad de compra de aquellos demandantes cuyos inventarios son inexistentes.

La LECHE EN POLVO DESCREMADA logra un nuevo crecimiento del 5.9%; si no fuera por una partida importante vendida desde ARLA (Europa), (su precio de liquidación a u$s2,460), el índice promedio hubiera superado con holgura los u$s3,000, siempre en ascenso respecto a las entregas diferidas para nuestro invierno/primavera.

También la MANTECA exhibe un escenario promisorio, llegando a mejorar los u$s4,000 en posiciones distantes, y un promedio de u$s3,912.

Otro tanto ocurre con el QUESO CHEDDAR, con un incremento del 10.8%, para acceder a los u$s3,400 para entregas de otoño, valor al que no accedía desde el invierno pasado.

Todos números que evidencian una consolidación de un escenario mucho menos inquietante que el transitado en la primavera pasada; volúmenes chicos, mercados ávidos, precios al alza, permiten avizorar un futuro próximo con menos sobresaltos. Bienvenido este escenario!

Pero bueno!, es importante conocer qué está ocurriendo con las
exportaciones uruguayas; como siempre, este comentario es el que me
exige más precisión y cuidado, ya que debo analizar presente y futuro de
nuestros posibles ingresos, nuestras esperanzas; un marcado desacierto
en estos comentarios puede condicionar muchas conductas inconvenientes.

No está en zona de confort el mercado de lácteos al que acceden las
exportaciones uruguayas; muy pocas certezas, mercados que tienden a
confundir (Venezuela, Rusia), precios muy disminuidos en Brasil y
Argelia, y un mercado mexicano que vuelve a mostrar demanda agregada muy útil para transitar unos meses con menor oferta nacional.

De todos modos, los exportadores lograron abatir sus inventarios en forma sensible; pujan en un MERCADO DOMÉSTICO firme; el cierre de Ecolat ha derivado mucha leche hacia Indulacsa, la que exporta casi la totalidad de su producción. Aprecio una menor competencia interna por productos frescos, mercado en el que Ecolat tenía activa presencia.

Con poco tiempo para más comentarios, debo hacer referencia a las
expectativas que se abren ante la instalación de un nuevo gobierno; las
primeras expresiones de los nuevos ministros alientan una esperanza
cierta de mejoras en apertura de mercados externos, también dudas
grandes en referencia a los costos internos; no vemos suficientes
referencias a un nuevo marco laboral en el que se deberían manejar las
empresas industriales y tambos del sector; quizás en este aspecto habrá
que imaginar más de lo mismo…

En un ambiente probablemente más prolijo en las previsiones financieras, en los vínculos con los socios comerciales más relevantes, sería muy conveniente definir la relación con Venezuela con mayor consistencia; creo que a los problemas internos de todo tipo que padece esa nación hermana, no le hemos estado aportando una solución seria a nuestro comercio mutuo.

¿En qué está aquel fondo Bolívar-Artigas que hace 10 años llevaron
adelante los presidentes Chávez y Vázquez, y que estaba gestado gracias a la venta financiada del petróleo venezolano? No lo tengo claro, pero algunos simples comentarios me hacen deducir que nuestra balanza
comercial con Venezuela sigue siendo favorable a los venezolanos; si es
así, me pregunto: ¿es imposible un arreglo comercial y financiero rápido
que nos agilice el comercio mutuamente conveniente?; ¿está extinguida la posibilidad de cambiar créditos recíprocos sin exigir las complicadísimas “cartas de crédito” que tanto cuesta obtener por parte
de los importadores venezolanos?

Como no soy exportador ni político, sólo me atrevo a preguntar; en una de esas, alguna posibilidad de facilitación de negocios aparece; es un
mercado totalmente desabastecido, en el que la relación comercial entre
importadores caribeños y exportadores uruguayos tengo entendido está muy aceitada; más, hay amistades muy fuertes, que siempre sirven en
situaciones difíciles.

Pasamos al otoño, la estación de mayor complejidad financiera en los
tambos: se suman costos inelásticos, siembras abundantes y caras,
necesidad de reservar importantes excedentes forrajeros a partir de un
buen verano; un gasoil prohibitivo condicionará muchas conductas.

Pero, en fin…, estamos vivos, ánimo no falta, leche no va a sobrar, los
vientres disponibles prometen buenas lactancias.

El desafío está planteado.

Hasta la próxima

Horacio Leániz Carrau
Presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche
URULECHE

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