Por falta de agua en el agro empezaron a usar las reservas del invierno

URUGUAY  –

Hay ganado gordo en los campos, la producción de leche se mantiene alta, está a pleno la cosecha de los cultivos de verano con una soja “muy linda”, los ovinos dejaron atrás los problemas sanitarios, hay aguadas y pasturas. Pero no todo es color de rosa.

La escasez de lluvias ha provocado un desmejoramiento en las pasturas, bajó la calidad de la comida, los productores ganaderos deben vender sus haciendas gordas y los tamberos se ven obligados a utilizar reservas que tenían guardadas para el invierno. Al mismo tiempo, la soja ha perdido 20% de su rendimiento promedio que, sumado a la caída de precios en los mercados, ocasionará una disminución de US$ 810 millones en el ingreso de divisas al país. Y el resto de los cultivos de verano cerrarán la zafra con menores rendimientos a un año normal.

Ese difícil equilibrio se puede romper si no llegan pronto las lluvias que desaparecieron del mapa a fines de enero pasado. Por ahora, todos miran hacia el cielo –productores y gobierno– y de reojo los pronósticos que anuncian precipitaciones para el viernes y para la semana próxima.

El gobierno “está preocupado pero no estudia medidas porque no recibió reclamos por la falta de agua para la producción”, dijo una alta fuente oficial a El Observador. El tema fue planteado el lunes pasado en el Consejo de Ministros.

Ganadería vacuna

Si las lluvias no llegan, el panorama para la producción del campo uruguayo se complicará. En ganadería, las praderas y verdeos se están perdiendo por falta de agua. En el caso de las praderas, fuente de alimentación de calidad para el ganado, la falta de agua impide el rebrote de las plantas y se pierde calidad. La muerte de las plantas en esta época provoca la aparición de gramilla y malezas a la entrada del invierno.

En el caso de los verdeos, como avenas y raigrases, la falta de agua impide que germinen o quedan con un enraizamiento pequeño. Es una comida fundamental para el invierno que este año no se han podido casi implantar, o se han muerto, y los productores se encuentran ahora en proceso de volver a implantarlos.

“Falta agua en el campo natural y todos nos ponemos en posición de venta”, comentó una fuente a El Observador, en alusión a que con el deterioro de las pasturas los productores deben apurar la venta de sus haciendas, lo que ha provocado una sobreoferta de ganado, con entradas postergadas a las plantas industriales y la caída de precios.

Leche y granos

En lechería, los verdeos son claves para la alimentación de las vacas, que necesitarán en los próximos dos a cuatro meses comida de alta calidad para expresar el máximo potencial productivo luego de las pariciones del otoño.

En la actualidad, la mayoría de los tamberos han encerrado el ganado y están gastando parte de las reservas forrajeras del invierno para mantener la producción de leche.

En agricultura, a las pérdidas de divisas en soja que cuantificó el lunes el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, al salir del Consejo de Ministros, se suman bajos rendimientos en los cultivos de verano de segunda (soja, maíz y sorgo, aunque este es más resistente a la sequía) porque les faltó agua en el momento de la floración y llenado del grano.

Por los pagos

Por otra parte, en la zona Este del Instituto Plan Agropecuario (IPA), que abarca los departamentos de Treinta y Tres y Lavalleja, en algunos lugares ha llovido hasta 60 mm favoreciendo a nivel de campo, pero siendo deficitarias para las aguadas, informó a El Observador el técnico de la institución, Santiago Barreto.

En otras zonas de esa región donde no ha llovido la situación está muy complicada y se nota el déficit hídrico, tanto para el campo como para las aguadas. La situación sigue siendo monitoreada sin que por el momento se verifiquen situaciones extremas.

En Colonia y Soriano, las lluvias de escaso volumen han sido muy dispares. Las cosechas no se han visto afectadas. A su vez, teniendo en cuenta los preparativos con vistas al invierno, la falta de agua en el perfil del suelo es bastante importante en especial para la producción de pasturas, sostuvo el técnico del IPA, Julio Perrachón.

Mientras tanto, la preparación de cultivos de invierno en la zona litoral y litoral norte del IPA (Salto, Paysandú y Artigas), que son fundamentalmente forrajeros, está prácticamente paralizada a la espera de lluvias, dijo Emilio Duarte. Para el viernes próximo se pronostican 40 mm de lluvias en la zona. En la ganadería para los ovinos es excepcional este clima y en los bovinos que están en la época de destete, en la mayoría de los predios por ahora no hay déficit forrajero.

Sin embargo, la segunda quincena de abril y la primera de mayo son claves para la brotación de pasturas si ocurren las lluvias. Por lo tanto, una sequía en esta época podría tener una incidencia grave si perdura, ya que determinaría que se ingrese al invierno con muy poco pasto, dijo Duarte.

(Producción: H. Ocampo) 

FUENTE: EL OBSERVADOR

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