Ganaderos argentinos al contraataque

ARGENTINA –  A la espera de un cambio de gobierno que les permita acceder a mejores condiciones asumen el desafío de sextuplicar las exportaciones de carne. –

E n Argentina ha comenzado una retención de vientres, con una baja en la faena vacuna de hembras de dos a tres puntos, en tanto el sector ganadero hace una apuesta a sextuplicar la exportación de carne si le dan las condiciones para hacerlo.

Esto significa que el productor “visualiza un futuro de mejores negocios esperanzado en los cambios que puedan ocurrir en el próximo gobierno”, destacó a El Observador Agropecuario el presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Gonzalo Álvarez Maldonado, en el marco de la Expo Palermo 2015.

Los actores de este sector piden señales claras en la vida económica argentina, flexibilizando las exportaciones de carne para que el productor pueda desarrollar toda la productividad que sabe realizar.
En ese marco el sector considera que se encuentra preparado para aprovechar la cuota de carne 481 de Europa, hace pocos meses otorgada a este país, así como el reciente ingreso a los Estados Unidos, mercados que se agregan para sus negocios de carnes de alta calidad.

El momento ganadero no escapa al contexto general de una crisis argentina producto de más de 10 años de una política económica y agropecuaria equivocada, dijo por su parte a El Observador Agropecuario el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina.

Producto de ello, el vecino país ocupa el puesto N° 13 entre los exportadores de carne, cuando tradicionalmente estuvo en los tres primeros lugares. “Pero estamos apostando al cambio, con la esperanza en un cambio político en el próximo gobierno para aprovechar todo nuestro potencial”, indicó.

Para los productores es fundamental cumplir con sus cuotas de negocios, lo que significa responder a la confianza que exigen los mercados, dijo.
Un acuerdo histórico de la carne suscrito la semana pasada en la Expo Palermo –por 22 instituciones– plantea al gobierno cambios sustanciales, entre otros de tipo impositivo (incluyendo las retenciones), derogación de normas que distorsionan la producción, el comercio y las inversiones.

Piden, además , el control de las reglas de competencia y la evasión que garantice un trato equitativo a los operadores, así como mejorar el acceso comercial y sanitario a los mercados, entre otros planteos.
Apuestan, en los próximos 10 años, a aumentar el stock bovino en ocho millones de cabezas, llegando a las 60 millones de cabezas, aumentar su oferta de carne de 2,7 millones a 4,5 millones de toneladas equivalente peso res y que la exportación pase del actual 7,5% del total producido a un 45%.

Para lograr esos objetivos el sector privado plantea pasar de una marcación de 62% a un 70%, elevar el peso de faena de 220 kilos en canal a 250 kilos y aumentar la faena de novillos de menos de 17% sobre el total a un 35%.
Todo esto permitirá salir de la informalidad laboral y pérdida de 15.000 puestos de trabajo a generar 300.000 empleos formales.

Para Rubén Ferrero, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el momento rural argentino es muy difícil y se espera que después de diciembre luego de las elecciones nacionales haya verdaderamente un cambio en la manera de gobernar y de impulsar las políticas. Se debe entender que Argentina tiene un potencial enorme, que se deben adecuar los costos internos y trabajar para recuperar los mercados que se perdieron en los últimos años.

Visión uruguaya

Para el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ricardo Reilly, lo que sucede en Argentina es contradictorio, porque tiene algo que es muy difícil de construir que es la marca de su carne, que es todo un hito en el mundo, sin embargo malas políticas ensañadas con el campo han desmantelado el aparato productivo. “Llama la atención y es todo lo que no hay que hacer, cuando el mundo demanda proteínas que debe ser aprovechado”.

En las rutas

El cambio para los productores argentinos no está solo en un nuevo gobierno, sino fundamentalmente en la capacidad del sector de estar en la agenda pública. Eso significa estar en las rutas todos estos meses para que los gobernantes tengan que pagar los costos de lo que han hecho mal, destacó a El Observador Agropecuario el expresidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi. En su opinión, la producción de este país está en un momento muy complicado, por el cual en los últimos 10 años se han perdido 30.000 productores, pero no por culpa de los precios internacionales, sino porque se han hecho mal las cosas “porteras adentro de la Argentina”. Entre otros factores culpabilizó al retraso cambiario y a la política de retenciones.

FUENTE: HUGO OCAMPO  – EL OBSERVADOR

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