Comienza el ajuste agrícola con tierras que pasan a la producción ganadera

URUGUAY  –  Convertir una hectárea agrícola a la ganadería requiere una inversión de unos US$ 1.300 –

Pasar un área agrícola a la producción ganadera requiere una inversión de aproximadamente US$ 1.300 por hectárea, informó a El Observador Agropecuario el coordinador agrícola ganadero de la Federación Uruguaya de grupos CREA (Fucrea), Nazar Rodríguez.
El tema está en línea con la preocupación generada este año por la existencia de números agrícolas en baja, que en el último Ejercicio 2014/2015 se aproximaron mucho a los precios ganaderos.
La inversión antes citada se desglosa en unos US$ 350 para implantar la pastura y el resto es lo que se necesita para encarar la compra de los ganados y posterior instalación del manejo ganadero en esos campos que se prevé que deje la agricultura.
Según Rodríguez, se trata de una inversión importante, razón por la cual las empresas lo tienen que hacer gradualmente. Se trata de correcciones que las pueden ir aplicando año a año, si bien también pueden tomar otras opciones, como sembrar un área determinada y capitalizar ganados.
De todas maneras se trata de una demanda de capital muy fuerte. Debe considerarse que se trata de un cambio que significa que el retorno económico comenzará recién a los dos años, si se considera que la explotación ganadera constituye un ciclo muy diferente a la agricultura.
Rodríguez admitió que ya desde 2014 había empresas adoptando cambios fuertes en sus esquemas productivos. En su opinión, si la agricultura sigue dejando una rentabilidad por debajo de los últimos años, hay que pensar en otros componentes para incorporar en el sistema.
Se trata de los costos que se tenían en los años de la agricultura continua, de las extracciones que se estaban haciendo y de las fertilizaciones que hay que hacer en estos años para tener rendimientos que dejen márgenes aceptables. Habría que poner todos esos componentes, como también la calidad del suelo que se tiene para mantenerlo con todo su potencial.
Por lo tanto, en este nuevo escenario habría que pensar más en la estabilidad y fortaleza de las empresas y no tanto en la rentabilidad que “hemos dejado atrás y que en los últimos años era muy buena”, sostuvo el técnico de Fucrea.
Rodríguez admitió que los productores tienen claro que quieren ser sustentables como empresas y debieran tener en cuenta los enfoques antes citados. Todos los productores trabajan con esa finalidad y está perfecto que sea el objetivo de cada empresario, afirmó.
Desde luego que frente a los buenos precios de los últimos años a veces algunos productores trataban de aprovechar el corto plazo. Pero también hubo muchas empresas que mucho antes de que comenzaran los planes de uso y manejo de suelos ya estaban trabajando con sus rotaciones, sostuvo Rodríguez.
Agregó que no necesitaron que los planes fueran requeridos en forma obligatoria por ley para impulsar una rotación sustentable, por lo que muchas empresas que tenían campos agrícolas ya hacían la rotación ganadera. Pueden haber sido empresas con mayor capacidad económica o que tenían un enfoque más conservacionista de los recursos naturales, y estaban en condiciones de adoptar ese tipo de decisiones, comentó.
Relaciones de precios
Frente a precios que se aproximan a los costos, se vuelve en muchos casos a esquemas más rentables que la agricultura. En esos casos se vuelve a las rotaciones con praderas, como también a incorporar otros componentes en los esquemas que no solo prioricen la agricultura, sino también empezar a ver niveles de salud de suelo que la agricultura no permite manejar con tanta atención, dijo el asesor CREA.
Explicó que, con ese enfoque, se permite hacer un descanso de los suelos, es posible mejorar la rentabilidad, determinada por la mayor cantidad de kilos necesarios para alcanzar los mejores resultados que se necesitan para tener una explotación viable.
Los valores de la agricultura, que están quedando muy parecidos a los de la ganadería, son ya una preocupación en los esquemas agrícolas ganaderos. Ocurre que con esta caída de precios que ha tenido la agricultura, los precios se han aproximado mucho a los de la ganadería, recordó el coordinador de esa área sectorial de Fucrea.
En el último ejercicio, las 57 empresas agrícolas ganaderas tuvieron un Producto Bruto de US$ 609 por hectárea, con un costo de insumos de US$ 500 y una relación insumo/producto de 0,81,lo que arrojó finalmente un ingreso de capital de US$ 109 por hectárea.
Según Rodríguez, el ajuste empieza a corregir, pasando parte de las rotaciones a pasturas. En este marco se observó que en praderas instaladas en campos de potencial agrícola que producían 320 a 330 kilos de carne por hectárea, igualaban los márgenes de la producción agrícola. En consecuencia alcanzando los 400 kilos de carne por hectárea, no hay dudas de que en esas áreas se alcanzaría mejores márgenes que en la agricultura.
Estos son los esquemas que ya se están utilizando en las empresas que ya están haciendo modificaciones y pasando áreas a sistemas ganaderos. Por lo tanto, en campos marginales que dan bajos resultados productivos en agricultura, es una decisión que no deja dudas: hay que pasarlos a la ganadería, enfatizó el técnico.

Será gradual

Para el coordinador agrícola ganadero de Fucrea, Nazar Rodríguez, existe un aspecto importante referido a que las empresas que hacen agricultura –según su escala– deberán alcanzar el equilibrio en forma gradual al volcarse con mayor énfasis a la ganadería. Agregó que pasar de rotaciones que eran mayormente agrícolas a rotaciones con pasturas no se puede desarrollar en un solo año. En primer lugar se debe valorar el alto nivel de inversiones y que la ganadería constituye un ciclo biológico que requiere de dos años para lograr los primeros resultados.

 

 

HUGO OCAMPO – EL OBSERVADOR

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