URUGUAY  –  Frigorífico PUL no tiene seguridad para exportar de forma tranquila a Estados Unidos.

El representante de la Federación Rural en la Junta del Instituto Nacional de Carnes, Guillermo Villa, dijo en Amaneciendo con el Campo por radio Carve que Estados Unidos realizó un proceso ascendente sobre las exigencias del uso del ethion y en 2012 llegó a tolerancia cero del producto en residuos cárnicos.

Villa-según publicó El País- explicó que en 2015 las autoridades sanitarias de Estados Unidos comenzaron a hacer los primeros controles en los embarques que arribaban al país y en noviembre de ese año surgió el primer rechazo de un lote de carne vacuna de frigorífico PUL. “En Uruguay estábamos desinformados sobre estos cambios, (…) son exigencias que tienen lógica y a veces no, pero la realidad indica que el país que compra las pone y los que quieren vender las tienen que cumplir”, remarcó.

 

Por su parte, César Marquisá, director del área de productores de frigorífico PUL – Minerva, aseguró que sí este tema tomó por sorpresa a Uruguay, que significa uno de los principales mercados del país, es un asunto complicado que se debería “barajar y dar de nuevo”.

“Una vez que el problema estaba instalado realmente nos agarró por sorpresa. Los productores con quienes nos pusimos en contacto estaban haciendo un buen trabajo respecto al uso de los productos veterinarios que generan residuos en carne”, señaló Marquisá. “Es un tema que PUL sufrió y sigue sufriendo porque no tenemos claro cuál es la solución. Nos agarró mal parados y nos costó y sigue costando muy caro”, agregó.

Según explicó el integrante de Minerva, los productores y técnicos que han estado en contacto con la empresa tenían una “desinformación importante” respecto al uso del ethion. “Es un producto que, dependiendo de la presentación, tiene un tiempo de espera de 14 días y habiendo respetado eso siguió dando positivo. Es una debilidad muy grande que hemos mostrado y en PUL nos está costando muy caro”.

Hasta el momento frigorífico PUL no ha reiniciado las exportaciones con destino a Estados Unidos ya que no “tenemos toda la seguridad para exportar de forma tranquila”, dijo Marquisá. “Seguimos complicando toda la cadena: los clientes nos reclaman carne y los productores mercados, (…) pero es un tema que escapa de PUL y sus productores, del cual todavía no está solucionado y no está a nuestro alcance solucionar”, agregó.

Desde Minerva, por intermedio de su equipo técnico y veterinarios de distintas regiones del país,  se está “educando” al productor y “profundizando” sobre el buen uso de los productos veterinarios. “El ethion es difícil educar porque no tenemos una base cierta de cómo utilizarlo, porque tenemos un producto con 14 días de tiempo espera y vemos que está mal”, afirmó Marquisá.

Finalmente, César Marquisá comentó que las medidas que tomó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) de quitar el ethion del mercado es bienvenida pero no brinda certezas de solución a estos problemas. “Hay mucho ganado que tiene el producto en su organismo. Todo el ethion que esté en tránsito va a tener residuos y es una medida que no te asegura el cien por ciento que no aparezcan residuos por debajo de los niveles aceptados por Estados Unidos”.