Para Conaprole se ha pasado el ojo de la tormenta y ahora se está reposicionando

URUGUAY  –

El sector lechero, cuya crisis se va superando, tiene por delante una nueva etapa de crecimiento. Ese concepto lo expuso Pedro Battistotti, gerente del Área de Productores de Conaprole, en el acto de festejo de los 80 años de la cooperativa, el martes pasado en la Quinta de Arteaga, donde se reunieron más de 1.000 integrantes de la empresa.

Tras admitir que durante los últimos años “la lechería no nos ha tratado muy bien”, por factores climáticos y de mercado, “por lo que uno lee de los expertos internacionales hemos pasado el ojo de la tormenta”, afirmó, a lo que añadió que “por la idiosincrasia del productor, por la dinámica del sector lechero, enseguida nos estamos reposicionando”.

Luego del agradecimiento a la institucionalidad uruguaya por la ayuda que existió en la última crisis, remarcó que ya se está pensando en cómo recomponer las reservas forrajeras, el rodeo y todo el sistema productivo para “una nueva etapa de crecimiento”.

Battistotti, además, definió qué es cooperativismo y remarcó que cuando se menciona esa palabra “pegadito a la definición de cooperativismo aparecen valores”, mencionando “compromiso, autoayuda, lealtad, responsabilidad y cuando uno va leyendo todos esos valores la verdad es que todos los cubre la cooperativa, están todos en Conaprole”.

La esencia fundamental

Por su parte, Álvaro Ambrois, presidente de Conaprole, destacó que se sentía muy a gusto en el acto por la presencia masiva de productores, “los dueños de la cooperativa, la esencia fundamental de nuestra cooperativa”.

Elogió la formidable evolución de la lechería en estos 80 años, para lo cual fue clave en 1936 la adopción del modelo cooperario. Señaló que hubo buenos y malos momentos, con mucha gente con aportes de alto valor, mencionando al ex presidente Jorge Panizza –presente en la actividad–, quien “nos ha marcado un rumbo”.

Ambrois mencionó otra señal de evolución exitosa, la reciente obtención –una vez más– del premio al principal exportador de Uruguay otorgado “a la empresa más importante del Uruguay”, que además es “el principal exportador de lácteos de América Latina”, manifestó con orgullo.

Valoró el “consolidar la forma de trabajo cooperativo” y el aporte de “ese equipo de enorme compromiso que tenemos para generar herramientas que permitan el desarrollo de los productores y sortear los momentos complejos”.

De las crisis se aprende, remarcó Ambrois, quien insistió en que hoy “lo importante es disfrutar lo que tenemos” y defender “el compromiso enorme que tenemos con las futuras generaciones de seguir transitando este camino”.

Subrayó la importancia de haber consolidado la forma de trabajar agrupadamente con las empresas del grupo, como Prolesa y Proleco, con la ANPL y el resto de las gremiales lecheras, “eso es también el mayor capital y la mayor riqueza que tenemos”, dijo.

El cluster Conaprole

Ruben Núñez, gerente general de Conaprole, realizó un detallado informe del escenario internacional de los lácteos y sobre las perspectivas para el sector. Por ejemplo, reflexionó que sea cual sea el escenario y el valor de los productos lo más trascendente es que “el cluster Conaprole tenga la mayor capacidad de respuesta, la mejor capacidad de respuesta en cada escenario”, aludiendo al valor de prepararse, estar equipado, con las alertas suficientes, con las respuestas y la estructura organizacional más potente posible para que cualquiera sea el escenario rápidamente se pueda estar en la mejor posición: “lo que históricamente se hizo en la cooperativa”.

Tras explicar por qué el cluster Conaprole “es muy potente”, indicó que “el objetivo central es maximizar el margen del negocio del productor… y si algo hemos hecho bien ha sido entender ese objetivo, maximizar el valor de la leche que el productor remite”.

En su análisis, dijo que en la última década la empresa invirtió US$ 283 millones en un gran abanico de proyectos tecnológicos, comerciales e industriales. En ese lapso, la deuda global pasó de US$ 60 millones a US$ 80 millones, deuda que crece “porque crece el tamaño de la empresa al crecer la captación de leche y las necesidades de capital de trabajo; no crece la deuda por financiamiento de proyectos, proyectos que se cancelan con la generación de valor de los mismos proyectos. Conaprole, en ese sentido, “no puede dejar de invertir”, por ejemplo para reducir costos y mejorar la productividad y los ingresos, concluyó”.

De postre, dulce de leche

En el acto hubo distinciones a socios con 50 y 70 años remitiendo, sorteos, espectáculos, se entregaron los premios a los ganadores del concurso fotográfico en el que participaron los socios cooperarios y, previo a la cena, se disfrutó de una charla de Gustavo Zerbino titulada Gestión de la adversidad, donde se instó a dejar de lado quejas y excusas y concentrarse en juntar a la mente con el corazón para forjar un futuro mejor, “como lo hizo Conaprole”. Hasta el regalo a los tamberos cuando se iban estuvo a tono: un frasco con un kilo del dulce de leche Patrimonio, edición especial por los 80 años.

FUENTE: JUAN SAMUELLE  –  EL OBSERVADOR

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