URUGUAY  –  Hasta julio de 2016 la facturación de Prolesa bajó alrededor de 20% y luego comenzó a recuperarse, fundamentalmente por influencia del mercado internacional de los lácteos. Por otro lado, “fue gratificante observar que, a pesar de las dificultades, se duplicó la venta de granos y concentrados al sector de la ganadería lechera”, destacó a El Observador Alvaro Quintans, presidente de esa empresa del grupo Conaprole.

El ejecutivo señaló además que durante 2015 se colocaron unas 3.000 toneladas mensuales, mientras que en 2016 se llegó a 6.000 toneladas al mes. Explicó que esto demuestra que el productor duplicó sus inversiones en alimentos para sus vacas, en procura de mantener las remisiones lecheras a plantas industriales, que igualmente bajaron alrededor de 10% respecto al año 2015.

El productor se viene afianzando en el manejo de sus producciones y ha confiado en este tipo de alimento animal que ofrece Prolesa, así como en los servicios de logística que se les brinda.

El empresario dijo a su vez que la facturación de Prolesa al cerrar el ejercicio, en julio pasado, había caído 20%, pero que en los meses posteriores se recuperó a los niveles del año 2015.

Quintans sostuvo que esperan que cambie la situación en 2017, especialmente a nivel de mercados, con el empuje que significa la demanda china.

“El 2016 fue un año malo para Prolesa porque fue muy malo para sus clientes, los productores lecheros, que venían con una crisis desde hace dos años”, dijo Alvaro Quintans.

Por lo tanto, fue un período en que se trabajó mucho, buscando estar cerca del productor, con soluciones financieras, en un año difícil en materia climática y de precios. “Por suerte este panorama cambió en el último trimestre del año pasado en los dos aspectos”, agregó.

Si bien a fines de 2016 ocurrió una adversidad climática importante en la zona de San Carlos, que afectó a los productores lecheros de esa región del departamento de Maldonado, en materia económica se espera que 2017 se consolide la recuperación de precios, analizó el presidente de Prolesa.

Fuente: Hugo Ocampo – El Observador