URUGUAY  –

Las gremiales de productores de leche de las distintas cuencas productivas del país reclamaron al gobierno que capitalice al sector en forma urgente y que difiera los vencimientos de créditos vigentes con los bancos sin afectar la categorización crediticia del productor, y a la industria que aumente el precio de la leche al productor.

Rodolfo Braga, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), admitió que la deuda del sector supera los US$ 300 millones, “pero lo más preocupante es el endeudamiento de corto plazo, de menos de un año, en torno a US$ 70 millones”. Las gremiales necesitan que se difiera el pago “para que los productores no dejen de realizar las inversiones para mantenerse activos”.

Más de 40 productores de más de 15 gremiales se reunieron ayer en la sede de la ANPL. Tras escuchar un informe de las autoridades del Instituto Nacional de la Leche (Inale) resolvieron elaborar un comunicado para informar a la población sobre la situación del sector, en el que plantearon los tres reclamos.

“No es una sensación, es una realidad: hoy el sector no tiene un margen de ganancia o un negocio atractivo para sostener ese endeudamiento de corto plazo”, enfatizó Braga.

Admitió que en el Inale “se está trabajando en algún proyecto de alguna especie de capitalización, tratando de sacar esa mochila a los productores”.

A propósito de una mejoría que se ha expresado últimamente en los precios internacionales de los lácteos (ayer el promedio para todos los lácteos en el remate de Fonterra subió 1,3% y para la leche en polvo entera mejoró 1%), puntualizó que eso aún no se ha trasladado al precio que el productor recibe por su leche.

Comentó que los últimos dos años han sido muy negativos para el productor, que en 2015 gran parte de la pérdida se absorbió con el Fondo Lechero, “un autocrédito que nos generamos los productores, que se empezó a repagar en setiembre, pero los números de 2016 siguieron siendo negativos”, en otro año “muy pesado para el productor”.

Además, “el tipo de cambio ha colaborado para que el negocio no sea atractivo”, expresó.

Sobre el mecanismo de capitalización, dijo: “No tenemos claro si lo mejor es seguir endeudando al sector o buscarle algún mecanismo con un repago a futuro; queremos buscarle la forma de que sea lo menos pesado”.

Subrayó que el sector ha crecido en lo productivo en los últimos años “con una tasa por encima de la de todos los países del mundo”, en un sector productivo que ha generado en Uruguay “un aumento del trabajo y de la riqueza a partir de ese crecimiento y eso está frenado, es lo que no hay y lo que estamos visualizando que se va a perder”.

Gravísima situación

En el comunicado las gremiales justifican su necesidad de realizar la declaración dada “la gravísima situación económica financiera que atraviesa el sector productor lechero uruguayo”.

Afirman que el sector “llegó al límite de su capacidad para seguir trabajando, por carecer de liquidez económica”.

Si no hay una solución, entienden que habrá menos productores, pérdida de puestos de trabajo, una nueva caída de la producción que en 2016 fue de 10%, falta de materia prima para la industria, un fuerte impacto a nivel de economías locales directamente vinculadas al sector y una nueva caída en las exportaciones con menor ingreso de divisas al país.

Las gremiales entienden que “este es el momento justo para probar que el sector lechero es estratégicamente importante para el país”, considerando la afirmación que en tal sentido han realizado el presidente de la República, Tabaré Vázquez, y el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre. “Mañana será demasiado tarde”, dijeron.

Las causas

Rodolfo Braga comentó que “los precios de la leche al consumo son los más bajos de la región, y puede hacerse un ajuste”. Señaló que aunque no se conoce la información de la paramétrica del Inale de enero, creen “que tiene que haber un ajuste, teniendo en cuenta el último impacto en las tarifas públicas, los incrementos en combustible y energía” y también “el último ajuste salarial, que fue retroactivo a julio y que marcó un aumento importante en los costos de producción”.

 

FUENTE: Juan Samuelle – El Observador