URUGUAY

La primera visión mirando en perspectiva los entores de los ganados es positiva, especialmente en el este y centro-sur del país, no así en el norte, donde no existe la misma euforia que en las otras zonas.
El veterinario Emilio Machado del departamento de Rocha, comentó a El Observador Agropecuario que las perspectivas de los entores son muy buenas y estimó que habrá muchas vacas preñadas en esa zona.
“Fueron apenas unos días los que se presentaron más secos en diciembre y luego ocurrieron lluvias en enero y febrero que provocaron que los campos presenten un estado excepcional”, dijo.
Como consecuencia se ha logrado una respuesta muy buena de los animales, incluso en las ecografías de diagnóstico de actividad ovárica ya “estábamos viendo preñez. Salvo algunos lotes que eran pariciones de cola y que estaban más sentidos, en el resto veíamos en enero que ya habían vacas preñadas”.
Esa situación ha seguido incambiada, ha continuado lloviendo, los campos están muy bien de pasto y hay predios que todavía están con los toros en el rodeo. En el este fue una primavera buena, expresó Machado, quien sostuvo que en las inseminaciones de vaquillonas en los meses de noviembre y diciembre, encontró una buen repuesta de los vientres.

Superó los pronósticos

Se arrancó con un invierno que no fue del todo malo, salvo el final, que tuvo algunos temporales fuertes y desde el punto de vista forrajero la primavera no hizo ningún aporte porque no existió. Lo que quedó para recuperar era un verano llovedor como el que ocurrió y que contradijo todos los pronósticos y mejoró mucho la situación, expresó el veterinario Santiago Bordaberry.
Una cantidad de monitoreos de actividad ovárica realizada en ganados paridos en diciembre pasado dieron una situación muy mala, de la peor de los últimos años, y en esos mismos ganados vueltos a revisar en enero, luego de registrarse lluvias y con algunos manejos que implementaron los productores, “vimos una situación radicalmente diferentes, por lo que estimamos que el porcentaje de preñez no será malo, pero sí vamos a tener una consecuencia negativa que es el atraso de las pariciones”, acotó.
Guillermo de Navas encontró en los monitoreos efectuados en rodeos del norte del país en enero pasado un nivel de vacas paridas en anestro (falta de celo) por encima de las tasas previstas. En casi 11 mil vacas evaluadas, 42% de los vientres estaba todavía en anestro en el segundo mes de entore y con un componente de vacas con anestro muy profundo de 26%. O sea, que las buenas condiciones climáticas ocurridas hasta ese momento no estaban reflejadas en el estado fisiológico de las vacas.
Este año encontró a su vez una regionalización de los resultados, observando anestros mayores en Artigas, Salto y Paysandú, en relación a rodeos de Tacuarembó y Cerro Largo

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR