Destacan un modelo de ganadería con agricultura integrada

URUGUAY –

Una explotación que hace ganadería como actividad principal, y suma la agricultura como complemento, alcanza buenos resultados económicos en el área dedicada a la ganadería, con un margen bruto de US$ 203 por hectárea, en un sistema donde sobresale el cuidado de los recursos naturales, especialmente del suelo y uso de microrganismos efectivos (EM).
Es una conclusión de la jornada que tuvo lugar el jueves 23 de febrero pasado en un predio ubicado en Paraje Buena Vista, en Colonia Agraciada, en Soriano, denominada Más ganadería para una mejor agricultura, organizada por el Instituto Plan Agropecuario (IPA) con una concurrencia de 85 personas.
En el establecimiento de Walter y Eduardo Passarino trabaja la tercera generación de hermanos que habitan la zona desde hace 70 años y “esto debe calificarse como un indicador de éxito”, resaltó a El Observador Agropecuario el técnico del IPA, Julio Perrachón.
Explicó que se trata de un sistema ganadero agrícola, priorizando la parte ganadera, en tanto que hacen agricultura para llegar a praderas de buena calidad.
En la parte ganadera tienen un sistema de rodeo de cría y ciclo completo, con raza Normando y cruzamientos con razas terminales, logrando actualmente unas 100 vacas preñadas, con una carga de 1,4 UG/ha. La ganadería se explota en 300 hectáreas y en las restantes 100 se hace principalmente soja como cultivo de rotación.
Perrachón explicó que el manejo general de los animales se hace sobre alfalfa, pastoreando con eléctricos, y en momentos estratégicos se hace la suplementación con silos de planta entera y grano húmedo.
Los animales de terminación –novillos, vaquillonas de descarte que no se preñaron o vacas de descarte– en los últimos 60 días ingresan a un semi encierro muy sencillo, donde se alimentan con silo de sorgo planta entera y grano húmedo en la mañana, mientras que en la tarde pastorean en franja las parcelas, fundamentalmente de alfalfa.

Datos productivo y económicos

Este proyecto (Plan Agropecuario/FTTC) se midió durante dos años y alcanzó el último ejercicio (2015/2016) un margen bruto de la ganadería de US$ 203 por hectáreas, sin incluir la mano de obra, que no es contratada porque trabajan los dos hermanos.
Estos dos años se ha hecho ecografía a las vacas, dando en el primero 84% y en el segundo 73%, siendo menor porque el objetivo era concentrar el entore para terminar la parición en un período más corto, lo cual le simplifica el manejo, con un peso de los terneros al destete de 205 kilos.
Perrachón mencionó que la agricultura hace un buen complemento. Precisamente en la jornada, luego de visitar tres situaciones en el predio –el ganado de cría con las vacas preñadas y las vaquillonas, luego la invernada y la recría y finalmente la parte agrícola con soja y sorgo granífero– se hizo un taller donde se generaron interesantes aportes
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En ese marco se destacó la gran fortaleza que tiene esta explotación, con un sistema sustentable, sencillo, manejable y flexible, sostuvo el técnico.

Conservación del suelo

El otro punto que pudo verse fue la conservación de los recursos naturales, donde hay un compromiso muy marcado de lo que han recibido de sus padres y también comprometidos a cuidarlo para las futuras generaciones. Incluye el cuidado del suelo, pues el fin no es sacar 300 o 400 kilos más de soja, sino pensar en el sistema en su conjunto.
Otro punto a resaltar es que priorizan la tecnología de procesos y recursos propios de sistemas, como el uso de alambrado eléctrico, microrganismos efectivos (EM), fechas de entore, época de venta de animales, uso de semillas propias e invernar sus propios terneros, al mismo tiempo que un uso racional de insumos fuera del predio.

Agricultura de precisión

Otro tema es que conocen y siguen de cerca los procesos productivos por estar viviendo en el propio establecimiento. “Eso lo definimos como que la familia Passarino hace una agricultura de precisión, porque ellos conocen todos los rincones del establecimiento y en cada potrero usan una tecnología diferente”.
Perrachón resaltó también la diversificación de los rubros complementarios (ver gráfico) yq que el sistema tiene una capacidad importante para amortiguar la variabilidad económica financiera y climática. Hacen agricultura, ganadería, invernada y venden semilla fina.
Por último, los participantes destacaron la apuesta de la familia Passarino a la integración generacional, Pedro Passarino (83 años) hasta los hijos, en la actualidad al frente de la empresa. Lo que demuestra que el campo es una alternativa atractiva para las futuras generaciones, donde la familia contagia “amar el campo”.

 

HUGO OCAMPO – EL OBSERVADOR

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