URUGUAY –

Se estima que este año caerán nuevamente los ingresos de las empresas ganaderas, según un anticipo de las denominadas Carpetas verdes del Instituto Plan Agropecuario (IPA), al comparar los resultados en el período entre julio de 2016 y enero/febrero de 2017 del actual ejercicio que termina en junio próximo, en relación con igual lapso del ejercicio anterior, reveló a El Observador Agropecuario el autor del estudio, Carlos Molina.
Molina analizó el tipo de cambio y explicó que el dólar no es una variable determinante en los resultados, pero es importante. Y en este ejercicio cambió el comportamiento en relación al año anterior en el que había crecido durante todo el período.
Este año el dólar retrocede en su valor, lo que deriva en que al comparar su valor de febrero de 2017 contra febrero de 2016, cae 11%. A su vez, entre julio y febrero, contra igual período de 2015/2016 el dólar registró una baja de casi 3%, sostuvo el técnico del IPA.
Según el ingeniero agrónomo Molina ese comportamiento no es bueno, porque un dólar fortalecido permite a los productores “licuar” –entre otras cosas– los costos en pesos. Precisamente una mirada muy general permite ver que la mitad de los costos ganaderos cotizan en pesos.
Esa mitad que cotiza en pesos está afectada por una inflación que actualmente se ubica en un 7% a 8%. Es una inflación que ha venido retrocediendo porque al inicio del ejercicio era de 11%.
Costos suben, precios bajan
De esa manera han crecido todos los costos en pesos –los salarios, las tarifas públicas, el combustible, los alimentos–. Por lo tanto, es posible esperar un crecimiento de los costos de producción, lo que en los dos últimos años se había detenido por el efecto del dólar.
Molina recordó que luego de 13 ejercicios de crecimiento de costos, en los últimos tres se había logrado un descenso. Pero en este último ejercicio ello no estaría ocurriendo y, por el contrario, se estarían incrementando.
Por otra parte, los precios de los productos ganaderos vuelven a descender, con lo cual se cumplen tres ejercicios consecutivos de baja precios de las haciendas. El ganado gordo cae en promedio alrededor de 10%, comprando julio/febrero de este ejercicio contra igual período del ejercicio anterior.
El ternero, que es la categoría que menos baja de precio, desciende también y lo hace 2% en igual período; y baja un poco la vaca gorda, que llega a mermar entre 12% y 13%, lo cual agrega un factor de dificultad para los productores.

Posible aumento de costos

En resumen, buen crecimiento de pasto en el verano y pobre en el invierno. Dólar que se debilita, inflación que se modera, pero que igual persiste y lleva a crecimiento de costos en pesos y con el dólar debilitado posiblemente a un aumento de costos de producción.
Si bien el componente costo en dólares ha tenido un leve retroceso, como ocurre con los fertilizantes y algunas semillas, el peso relativo de esos costos es menor a los que cotizan en pesos, como los salarios, los impuestos y los combustibles.

Precios en baja en tres ejercicios

Según el técnico del Instituto Plan Agropecuario, Carlos Molina, desde el ejercicio agríciola 2012/2013 en que se lograron los precios ganaderos máximos en términos corrientes, han ocurrido tres ejercicios consecutivos de descenso de los precios, tanto del ganado gordo como de la reposición; y con la menor caída del precio del ternero por estar operando la exportación de ganado en pie.
En su opinión, los productores ganaderos están enfrentando dificultades mayores en términos económicos al comparar el período entre julio 2016 y enero/febrero de 2017 del actual ejercicio comparado con igual lapso del ejercicio anterior. Por suerte se ha logrado un crecimiento de pasto bien importante en los dos primeros meses de este año, lo que es relevante porque dependiendo de la carga que manejan las empresas y de los procesos que llevan adelante, es posible esperar que ese buen crecimiento de las pasturas permita algún aumento de la productividad, dijo Molina.
Es decir, de los kilos producidos, que amortigue la caída de los precios o que mitigue la suba de los costos. Pero depende de muchos factores, de manejo y de carga, de cómo salieron los ganados del invierno.

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR