URUGUAY  –

El Centro Médico Veterinario de Paysandú (CMVP) planteará el lunes próximo a la Comisión Departamental de Sanidad Animal (Codesa) la necesidad de posponer hasta marzo la vacunación contra fiebre aftosa del ganado vacuno que se realiza en febrero, dijo a El Observador Agropecuario el presidente de la institución, Lauro Artía. Se espera que luego la propuesta sea elevada a la próxima reunión de la Comisión Nacional Honoraria de Sanidad Animal (Conahsa).
La situación está motivada por las pérdidas embrionarias que se producen en los vientres en ese período de altas temperaturas, especialmente en el litoral norte del país, debido al estrés calórico que incluso el año pasado produjo la muerte de algunos vacunos, según lo adelantó Artía durante el taller sobre diagnósticos de gestación vacuna realizado el martes 27 en INIA Treinta y Tres.
Esta puede ser la causa precisamente por la cual los datos de preñez en esa zona del país fueron inferiores a las cifras esperadas. Esa expectativa de una porcentaje mayor al 81,6% de preñez que obtuvo la zona fue alentada incluso por una producción de pasto natural que ha sido este año la más alta en los últimos 17 años y con zonas que registraron mediciones 40% por encima del valor histórico de crecimiento, expresó Artia.

Pérdidas embrionarias

Si bien el porcentaje de preñez subió, en algunos lugares no ocurrió y, cuanto más al norte, se observó que la problemática fue mayor.
En ese marco “vemos que las altas temperaturas pueden estar causando algunas pérdidas embrionarias”, sostuvo el profesional. Explicó que en febrero “el grueso de los ganados está en servicio y el vientre que está preñado se encuentra todavía en la etapa de embrión. Aún no se ha implantado la placenta, lo que ocurre a los 45 días de gestación, siendo la etapa más difícil de la gestación”.
“Un trabajo que no fue hecho en las condiciones ideales, en horas no muy tempranas del día, encerrando los ganados en mangas sin sombra y sin agua muchas veces, puede estar provocando pérdidas de embriones por el estrés térmico que padecen las vacas”, aseguró Artía.

Muerte de vacunos

El veterinario afirmó que en algunos casos se llega al extremo de la muerte de vacunos, como ocurrió en el departamento de Salto en enero de 2016, por lo que esta situación pudo haber sido la determinante para que no se llegara a los niveles esperados de preñez, a pesar de la alta producción de pasto natural lograda en esta zona del país.
La vacunación de febrero abarca a todo el rodeo vacuno del país, en tanto que en el mes de mayo son inmunizados todos los animales menores de 2 años.

 

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR