URUGUAY  –

Uruguay, que es un país que “tiene la responsabilidad de producir alimentos para el mundo, trabaja para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero no en términos absolutos, pero sí en intensidad, o sea por unidad de producto”, afirmó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, durante la presentación de la política nacional de cambio climático.

En la jornada cumplida en Presidencia este jueves y de la que también participaron las ministras de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida de León, y de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, Aguerre recordó que el cambio climático hoy ya no tiene discusión científica, pero que se mantiene como tal en el ámbito político.

El ministro dijo que en el acuerdo de París -de diciembre de 2016- se definió que la actividad de la producción agrícola es especialmente sensible y se reconoce en forma casi explícita que los objetivos vinculados a la reducción de gases de efecto invernadero deberían estar ligados al cumplimiento de la eliminación del hambre en el mundo.

La gran oportunidad

Por lo tanto, se abre una gran oportunidad para Uruguay, que es un país productor de alimentos, porque cuando se habla de las emisiones se refiere a un problema de la energía o del transporte en el mundo, no al 15% o 17% de la actividad agropecuaria en el mundo, sostuvo Aguerre.

Sin embargo, en Uruguay es exactamente al revés, porque el 80% de las emisiones proviene de la actividad agropecuaria y agroindustrial, señaló el ministro.

Explicó que Uruguay tiene las emisiones concentradas en la actividad agropecuaria porque carga con la responsabilidad de alimentar a 27 millones de personas.

Aguerre también destacó que siendo el país que tiene mayores emisiones vinculadas a la actividad agropecuaria y no a la energía como en otras latitudes, fue el que hizo el cambio de su matriz energética más profunda a nivel mundial y se transformó en el país que tiene la mayor cantidad de generación de energía renovable.

Los pastizales

Debe agregarse la figura de la vaca en los pastizales naturales de esta región del mundo, con su capacidad de secuestro de carbono, así como también contribuyó en esa dirección la condición de país de haber mantenido su área de bosque nativo y de haber aumentado su superficie de forestación.

En ese marco se pasó de hablar de un proceso de adaptación a un sistema de mitigación de los efectos del cambio climático, lo que se ve como una oportunidad de diferenciación de la producción agropecuaria uruguaya, expresó el ministro de Ganadería.
Aguerre afirmó que Uruguay es de los pocos países que presentó sus intenciones de reducción de emisiones de gases definida por cadena productiva. “Nos interesa que quede bien evaluado cuál es el nivel de emisión de gases de efecto invernadero que tienen algunas de nuestras cadenas productivas”.

Explicó que de esa manera se podrán visualizar los efectos de las políticas públicas y productivas que llevamos adelante para demostrar en el futuro que la estrategia no es reducir las emisiones en términos absolutos, sino reducir la intensidad de las emisiones. O sea, las emisiones por unidad de producto generado”.

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR