ARGENTINA  –

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, recibió este jueves a la Mesa de las Carnes, que reúne a entidades de productores, sindicatos, industrias frigoríficas de consumo y exportación, proveedores de genética, asociaciones de criadores, consignatarios y cadenas comerciales de la carne vacuna, aviar, porcina y ovina.

Es la tercera reunión que los representantes de la Mesa de las Carnes tienen con el presidente de la nación. También participaron del encuentro, el secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Lopetegui; el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ricardo Negri; la Secretaria de Mercados Internacionales del ministerio de Agroindustria, Marisa Bircher; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Horacio Reyser; el secretario de Trabajo de la Nación, Ezequiel Sabor; el subsecretario de Ganadería de la Nación, Rodrigo Troncoso; el subsecretario de Control Comercial Agropecuario, Marcelo Rossi; el presidente del Senasa, Luis Dillon; el subdirector general de fiscalización de AFIP, Marcelo Costa; y el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), Marcelo Colom.

Durante el encuentro, se hizo un repaso de los avances generados en el marco de estas reuniones y el estado de situación de cada uno de ellos: como el mercado de futuros con índice de novillos y terneros en conjunto por MATBA y ROFEX en pesos, que ya fue anunciado y está previsto que se ponga en marcha a fin de mes. También la firma de la resolución de los reembolsos a las exportaciones de carne vacuna y aviar, que también está en funcionamiento.

Otro de los temas que se generaron a partir de la Mesa de las Carnes fue la firma de la resolución para la instalación del Controlador Electrónico de Faena (CEF). Algo que fue muy valorado por la Mesa de las Carnes como medida para combatir la informalidad, y por eso, se propuso extender su funcionamiento a las demás carnes.

Durante la reunión, también se planteó la necesidad de seguir expandiendo el comercio internacional, generando nuevos mercados y profundizando los ya existentes. En la Argentina, el consumo de carnes por habitante supera los 120 kilos al año. Este nivel es récord y permite proyectar un aumento de las ventas externas, dado el crecimiento previsto para la producción de todas las carnes.

Este tema se propuso en conjunto con la necesidad de establecer un sistema que incentive la producción de novillos pesados, que es lo que demanda el mercado externo, y que permitiría también incrementar la oferta interna, el agregado de valor en granos y el empleo.

También se sugirió elaborar un proyecto de Ley Federal de Carnes que, entre otras cosas, unifique el estándar sanitario en todas las provincias. Además, se planteó la eliminación de la retención a los cueros, la instrumentación de medidas concretas que permitan ordenar el cumplimiento impositivo del sector minorista, acelerar la implementación de las garantías prendarias y disminución de sus costos, entre otras medidas analizadas previamente en el ámbito de las reuniones que periódicamente tiene la Mesa de las Carnes.