URUGUAY  –

La mortandad de abejas de apicultores salteños, supuestamente por el uso de un agroquímico utilizado en una plantación citrícola, provocó pérdidas directas cercanas a los US$ 200 mil, pero también indirectas que son difíciles de evaluar y que surgen de los cultivos que son polinizados y que no recibirán ese servicio, según las evaluaciones privadas destacadas a El Observador por el presidente de la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU), Ruben Riera.

La situación se conoció el pasado miércoles 23 cuando la Dirección General de los Servicios Agrícolas recibió cuatro denuncias de apicultores de Salto, por mortandad de abejas en sus colmenas instaladas en la zona norte del departamento de Paysandú.

En días sucesivos se presentaron más denuncias, lo que determinó que el pasado lunes 28 los técnicos de esa repartición del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) visitaran los apiarios afectados, señaló por su parte a El Observador el técnico de esa repartición oficial, Marcelo Mancuello.

En ese marco se retiraron muestras de las abejas muertas y restos vegetales en el entorno de los apiarios, material que fue enviado para ser analizado en la Dirección de Laboratorios Veterinarios “Miguel C. Rubino” (Dilave), con el fin de determinar qué tipo de productos químicos contienen esos restos. Los resultados de laboratorio aún no se conocen.

En total y hasta el momento son 15 los productores apícolas afectados, involucrando a unas 1.500 colmenas, de las cuales registran mortandad de abejas unas 600 colmenas y el resto en vías de morir también.

El MGAP está trabajando y el resultado de laboratorio será fundamental para determinar cuál fue el causante de esta situación. Algún apicultor lo atribuye a un insecticida usado en una plantación citrícola, pero esto debe ser comprobado, dijo Mancuello.

Por su parte Riera citó estimaciones privadas y señaló que las colmenas afectadas son unas 2000 y que las pérdidas citadas anteriormente, corresponden a mortandad de abejas, producción apícola que no se obtiene y servicios de polinización contratados que no se prestan.

Agregó que por esta razón entre las pérdidas indirectas no evaluadas figuran los servicios de polinización a plantaciones hortícolas y frutícolas, así como también a nivel de pasturas, entre otros, cuyos rendimientos de producción se verán mermados por la falta de ese servicio.

Plantación de mandarinas

El perjuicio que causó la mortandad de abejas en el departamento de Salto que no está evaluado a nivel oficial, “pero que será seguramente muy importante”, fue ocasionado por la utilización de un producto en la floración de plantaciones de mandarinas, dijo a su vez en rueda de prensa el titular del MGAP, Tabaré Aguerre.

El ministro dijo también que se había notificado a las empresas citrícolas de la imposibilidad de utilizar este producto durante la floración en zonas apícolas. Se adelantó que se encuentra en su fase final el trabajo de georeferenciación, que permitirá una mejor comunicación entre el propietario que hace la aplicación, en un monte de citrus y quien tiene una colmena en esa zona.

Aguerre explicó que no son todas las plantaciones citrícolas las que generan el problema. “Aquí estamos hablando de un tipo de mandarina que se pretende que sea sin semillas, porque el mercado lo pide de esa manera. En este caso el producto terminó ocasionando un perjuicio a una cantidad importante de productores apícolas y ahora lo que se está tratando de evaluar a nivel oficial es la magnitud de las pérdidas.

Acciones del MGAP

Las acciones que pudiera impulsar el MGAP por la mortandad de abejas en Salto están en proceso de evaluación, pero es un caso diferente al ocurrido en Canelones que por causa de aguas contaminadas provocaron daños en invernáculos, aclaró el ministro ante una pregunta.

Aguerre recordó que en Canelones se comprobó que se utilizó una dosis no recomendada, al usarse ocho veces superior a la recomendada y por lo tanto es pasible de sanción.

El producto usado en plantaciones citrícolas está en la lista que analiza el MGAP para retirarlo o para restringir su uso a condiciones de mayor precisión.

Ante una pregunta expresó que todavía no está definido si corresponde o no una sanción en este caso.

Insecticida fosforado

Según información recogida por el diario Cambio de Salto, los productores indicaron que la sospecha está puesta en la utilización de un insecticida fosforado de alta toxicidad que se usa para el control de pulgones, pero que –comúnmente– se aplica en noviembre y diciembre. En tanto, datos extraoficiales permitieron saber que la empresa citrícola de Salto en la mira habría reconocido ante las autoridades la aplicación de un producto con estas características.
Asimismo, se sabe que Estados Unidos, principal cliente de mandarinas, no acepta semillas en la fruta, por lo cual los citricultores buscan mantener sus montes lejos de las abejas a fin de evitar la polinización y la generación de semillas.

Según información brindada desde el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, existen dos maneras de lograrlo: la primera es en base a repelentes químicos debidamente autorizados y que de acuerdo con la investigación no tienen buenos resultados y no son eficientes.

Por su parte la segunda opción, que se ha generalizado a nivel de la producción citrícola profesional en todo el mundo, es la colocación de barreras físicas. En este caso se están utilizando mallas especiales para dicha tarea.

HUGO OCAMPO – EL OBSERVADOR