Uruguay – Afirman que es necesario llevar números y registros en las empresas agrícolas ganaderas –

El kilo de carne producido por los invernadores se ha ido deteriorando y por ello es importante que las empresas lleven sus números y registros para poder verificar si están en un sistema positivo y sustentable o si deben realizar ajustes, afirmó a El Observador Agropecuario el coordinador agrícola ganadero de la Federación Uruguaya de grupos CREA (Fucrea), Nazar Rodríguez.
El técnico de Fucrea fue uno de los disertantes en la jornada de actualización ganadera que fue promovida por el Instituto Plan Agropecuario (IPA) y la Asociación Rural de Soriano (ARS), que tuvo lugar el pasado viernes en el local Bequeló, en las inmediaciones de Mercedes.
Rodríguez explicó que se necesita llevar números y registros, porque de pronto se requiere hacer un ajuste porque en la actividad se puede estar “perdiendo plata”. Hay que tener en cuenta que en las empresas agrícolas ganaderas, la invernada aporta el 25% del Producto Bruto (PB). Hay muchas cosas que se le cargan a la agricultura, pero cuando se trasladan costos de la empresa y de movilidad a la ganadería, los números son generalmente bastante complicados.
Rodríguez recordó que el sector agrícola ganadero de Fucrea cuenta con ocho grupos y 69 empresas, que en el último ejercicio cubrieron un área de 114 mil hectáreas. Cuando la ganadería de esos establecimientos cubre 50% del área, el aporte en promedio al PB general fue de 25%.

Evolución

Respecto a la evolución de la ganadería y la agricultura en esos predios sobresale que hace cuatro años que las pasturas están aumentando para mejorar las rotaciones agrícolas y porque a las empresas invernadoras les empieza a mejorar un poco los números en producción. En esos cuatro años además la ecuación del precio del kilo producido –que es el que se forma a lo largo del período– y que es muy importante, se ha ido deteriorando.
En las empresas agrícolas ganaderas, en la ganadería 40% de son de invernada; 29% son de ciclo incompleto; y 27% son de ciclo completo. Las de ciclo incompleto y completo tienen un precio bastante superior a las de invernada, de US$ 1,64 frente a US$ 1,44 por kilo de los predios invernadores.
El técnico de Fucrea admitió la complejidad del negocio de la invernada frente a las oscilaciones del precio del ganado gordo y de la reposición ganadera, y señaló que lo importante es tener buena producción de carne, que se ajuste a la oferta forrajera de su predio y ver cuáles son las estrategias para formar el mejor precio producido.Para 42 empresas invernadoras la producción de carne equivalente fue de 240 kilos por hectárea, lo que le da un PB por hectárea de pastoreo de US$ 370. El precio de venta promedio fue de US$ 1,43 y el precio de compra US$ 1,51.
Por otra parte, Gonzalo Invernizzi, de Fucrea, resaltó la importancia de cuidar el balance de nutrientes en los suelos, para los cual los productores CREA están volviendo a la asociación de la agricultura con rotaciones de praderas de leguminosas de corta duración, entre otras medidas.
A su vez el productor Jorge Andrés Rodríguez, destacó la rotación de pasturas, en su predio. “Tenemos hoy mejores pasturas con altas producciones de forraje. Actualmente las rotaciones agrícolas ganaderas están bien estabilizadas, con vacas de cría pariendo en pradera de alta producción”. Consideró que los sistemas agrícola ganadero más exitosos son los que comparten los mismos suelos con agricultura y ganadería. Además resaltó el papel del pastor, en el buen manejo del pasto.

Adaptación

Bernardo Hareau, uno de los productores que brindó su testimonio, relató que en sus 40 años en esta actividad su estrategia fue siempre la adaptación, destacó a El Observador Agropecuario el técnico de IPA, Julio Perrachon. El productor contó que siempre fue ganadero y que luego de la siembra directa fue incrementando de a poco la superficie agrícola. Afirmó que cuando llegó a los 20 años agrícolas observó que los campos no daban más, y cuando la soja valía US$ 500 la tonelada comenzó a aumentar el área de pradera. Actualmente en el predio de Hareau se está llegando a un equilibrio de dos o tres años de pasturas y otros dos o tres años agrícolas.

Plantean necesidad de aumentar la implantación de praderas

El técnico del Instituto Plan Agropecuario (IPA), Julio Perrachon, destacó las claves para mejorar el muy pobre porcentaje de implantación de pradera que ocurre a nivel general, al señalar que las principales acciones a mejorar son medir los resultados, planificar un buen barbecho anterior y por lo tanto un cultivo adecuado como puede ser un verdeo de verano.
Perrachon, quién disertó en la jornada efectuada en el local Bequeló en Mercedes, señaló que también se debe sembrar en fecha (marzo-abril-mayo) y poner los máximos esfuerzos en la siembra, buscando colocar la semilla a la profundidad adecuada. El técnico concluyó que de la misma manera que en la siembra de cultivos agrícolas se maximizan los esfuerzos para lograr una buena implantación, en pradera se debe hacer lo mismo. Consideró que las praderas deberían durar cuatro o más años, y afirmó que el número de plantas a lograr es clave.
Por otra parte, Martín Lasarte, de Barraca Erro, abordó en su charla la importancia de la suplementación estratégica como una de las principales herramientas para la intensificación de los sistemas ganaderos.
Explicó que la mejor respuesta en la eficiencia total de producción se manifiesta a niveles mayores de 0,75 % del peso vivo (PV) de suplementación. Resaltó la importancia de la planificación, tanto en la dieta a suministrar como en todo lo relacionado a su manejo, más el agua y la sombra para los animales.
También hizo un valioso aporte el director nacional del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Fabio Montossi, quien presentó los desafíos y las oportunidades que tiene la ganadería de Uruguay. Hizo referencia al gran desafío para los sistemas de producción que deben estar de acuerdo con las preferencias de los consumidores, con mercados cada vez más exigentes, de alto valor y sofisticados. Para lograr esto es necesario alcanzar certificados de producto y procesos; marca; etiquetado; trazabilidad del “campo al consumidor”, sólida base científica y buen marketing y comunicación.

Hugo Ocampo  – El Observador