URUGUAY – 

Los resultados de las 120 empresas ganaderas monitoreadas por el Instituto Plan Agropecuario (IPA) en el Ejercicio 2016/17, en las denominadas Carpetas verdes, fue como observar a la ganadería uruguaya a través de un caleidoscopio.

Pero esa gran diversidad puede sintetizarse en un denominador común: el productor que logró incrementar la productividad de carne vacuna por hectárea empató o ganó el partido al aumento de los costos, al tipo de cambio, que planchado todo el año en $ 28 no fue favorable, y a la caída de precios del ganado.

Ayer se cumplió la tradicional jornada donde el IPA, a través de Carlos Molina, presentó los resultados del último ejercicio de empresas ganaderas.

Las empresas de ciclo completo ubicadas en el norte y litoral norte del país tuvieron una caída de 4% en sus ingresos, medidos en producción de kilos de carne, cuando las situadas en el este, noreste y centro crecieron 14%, respecto al ejercicio anterior.

Por otra parte, las empresas criadoras del norte y litoral norte obtuvieron un resultado igual, en tanto las ubicadas en el este, noreste y centro del país, que estaban precedidas por dos años de resultados económicos adversos, crecieron 36%, respecto a 2015/16.

Según explicó Molina, el incremento de la productividad fue lo que favoreció a la ganadería en el último año, de la mano de un crecimiento de las pasturas superior a lo normal, en especial por la ayuda del tiempo lluvioso entre diciembre y junio pasado.

Esa benevolencia del tiempo ayudó a contrarrestar los elementos negativos para la actividad ganadera enel país. Nadie se salvó de los costos crecientes y, dentro de ellos, los rubros de mano de obra, maquinaria y vehículos, en especial estos últimos por el precio de los combustibles, y los impuestos ocuparon 50% y más del total.

Los productores del norte, básicamente sobre basalto (suelos más superficiales), que no lograron mejoras en los niveles de productividad –o las subas fueron muy leves–no lograron rebatir la caída de precios y la suba de costos, y lograron iguales o inferiores resultados al año anterior, remarcó Molina.

Los que perdieron más fueron los de ciclo completo en el norte del país, porque el precio del ganado gordo que venden cayó más que el precio de la reposición, señaló el técnico del IPA.

Molina subrayó que “la determinante” del resultado de las empresas ganaderas estuvo en los kilos de producción vacuna, que es el rubro más importante de estas empresas.

En el otro extremo –a los que le fue mejor– se ubicaron las empresas de cría en el este, noreste y centro del país, con más dotación vacuna, igual cantidad de ovinos con escaso peso relativo. Una marcación de 80% (+4%), más vacas entoradas y mayor productividad vacuna: 20% más o 98 kilos de carne por hectárea.

Luego de dos años de caídas, estas empresas lograron un crecimiento del Producto Bruto de 16% y un ingreso 36% superior al del ejercicio pasado.

Pedro Silva  – El observador