URUGUAY  – Foro de producción lechera puso en el tapete necesidad de aumentar la productividad, pero también colocó a los recursos humanos en el centro de la atención –

Hay características que marcan el éxito en diferentes países y que no son muy diferentes de lo que ocurre en Uruguay respecto a la necesidad de ir a un uso más eficiente de los recursos de alimentación animal. Precisamente algunos de los países competidores están cosechando el doble de pasto que el sistema uruguayo, aseguró a El Observador Agropecuario el presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), José Luis Repetto.

En el marco de lo que fue el Tercer Foro de Producción Lechera (Foprole) organizado por Conaprole, que tuvo lugar el jueves 12 en la Torre de ANTEL, se observó que hay situaciones que son generales en los países, como el endeudamiento del sector lechero, pero también hay una fuerte apuesta a la investigación y a la formación de los nuevos recursos de investigación, explicó Repetto.

El director del Chagas lo decía, ellos tienen 240 investigadores que están haciendo el doctorado en el instituto irlandés, “pero creo que Uruguay está en el buen camino y el INIA está haciendo una apuesta, estimulando la formación de más doctorados”, explicó Repetto.

Precisamente, la presentación del trabajo del director del Programa Nacional en Producción de Leche de INIA, Santiago Fariña, abordó un tema desde una perspectiva en la que no están muy acostumbrados los uruguayos: los recursos humanos.

Qué características tienen quienes trabajan en los tambos, cómo se caracterizan esos trabajadores en cuanto a la edad, por ejemplo. Una persona de 60 años no quiere el mismo tipo de vida que otra de 30 años. Y eso es comprensible. A su vez, un trabajador de 30 años valora más los espacios libres. No solo le interesa el sueldo, sino que también rota más por los empleos. Son características que todos conocen, pero que ahora se plantea esa situación dentro del campo, consideró Repetto.

En ese marco, hay ciertas condiciones de trabajo mejores que hay que darle a los jóvenes. Hay cierto manejo de sus tiempos libres que tienen que cambiar, dijo el titular del INIA.

Además hay una vinculación con las tecnologías, la informática y las comunicaciones que también han ido creciendo. El uso del robot en los tambos es una de esas tecnologías, sostuvo Repetto.

El jerarca afirmó también que uno de los tres grandes desafíos en los que trabaja INIA es comenzar a utilizar bien las pasturas; el segundo es aportar un fuerte componente de conocimiento de investigación sobre el ambiente; y el tercero es abordar lo referido a los recursos humanos en la lechería.

Por lo tanto, la gran apuesta es instalar un sistema de robot y a través de esa base introducir estudios sobre distintos procesos de automatización. Hay que tener en cuenta que están creciendo a un ritmo muy importante de 12% a 14% por año en Nueva Zelanda y esto significa que en cinco años crecerá alrededor de 60%. Por eso INIA tiene la obligación de adelantarse a las demandas y por lo tanto a fin de año estará operativo el tambo robotizado, destacó Repetto.

Competitivos

Siempre hay algo para aprender, para reflejarse en lecherías que son muy competitivas, que están con problemas, pero que están creciendo, destacó a El Observador Agropecuario, el director de Conaprole, José Alpuin. Agregó que los productores deben estar unidos más que nunca, tratando de absorber conocimientos, haciendo los ajustes que sean necesarios y ser competitivos. “Esa es la realidad, debemos tratar de mejorar día a día lo que podemos hacer”, sostuv