URUGUAY  –  Esa inquietud surge frecuentemente en reuniones por el interior del país. –

La necesidad de achicar los costos crecientes de la ganadería, haciendo un equilibrio para no afectar la productividad de los establecimientos, es una de las principales preocupaciones que surgen en las reuniones que efectúa el Instituto Plan Agropecuario (IPA) en diferentes zonas del interior del país, destacó a El Observador Agropecuario el técnico del IPA, Carlos Molina.
La importancia de la gira que el IPA realiza anualmente –difundiendo los resultados de las conocidas carpetas verdes de las empresas ganaderas (ver más en las páginas 10 y 11)– es fundamental para esta actividad, explicó. Valoró que esas carpetas son importantes por la información que generan más de 120 productores que participan de esta registración y porque luego utilizan esa información para hacer los ajustes necesarios y mejorar la gestión de sus establecimientos.
Son reuniones públicas y otras más específicas de gestión de carpetas a nivel de grupos que son cerradas para los productores participantes de los grupos, donde se hace un pormenorizado análisis, empresa por empresa, de sus debilidades y fortalezas.

Limitante

Los productores muestran una gran preocupación por la suba de los costos asociada a la debilidad del dólar durante el ejercicio 2016/2017 y en parte a la inflación que determinó el ajuste de precios que tiene la economía uruguaya. Es una limitante que obviamente intentan resolver a través del ajuste de costos de sus empresas, pero sin afectar la productividad de sus explotaciones, dijo el ingeniero agrónomo Molina.
Por lo tanto, “dónde se puede ajustar más el sistema para hacer frente a los costos” es una de las principales preocupaciones. Un detalle es que hace dos años a nivel general es notorio un descenso en los jornales que utiliza este rubro. Según Molina, esto demuestra que el costo salarial en las empresas es importante, incide en alrededor de 32% a 33% de los costos. Esta reducción de mano de obra asalariada significa que el productor y su familia deban realizar un esfuerzo mayor.
Otra preocupación que se está planteando en esta gira del IPA, que incluye unas 16 reuniones, refiere a cómo aumentar la productividad, por ejemplo en los kilos de carne producida por hectárea, pero sin gastar más, lo que no es fácil. En ese sentido se muestran algunos casos destacados ajustando los procesos, los manejos, las fugas de recursos, las ineficiencias, que no es fácil de lograr, admitió, “pero que es posible”.
Es viable con costos controlados, que permitan mayor margen, aún con precios de haciendas vacunas que vienen bajando, citó. Todo este panorama con un ambiente climáticamente favorable para la ganadería, pero también se preocupan sobre qué sucedería con un clima adverso, advirtió.
En el día después de presentación de las carpetas verdes los productores reconocen la importancia de la información que se genera para planificar hacia adelante, como el aspecto financiero que les permita con anticipación conocer cuándo va a entrar el dinero de sus ventas y cuándo tendrán los egresos más importantes como pagos de BPS, rentas, salarios y gastos familiares. Todo esto es importante hacerlo con los ingresos genuinos, y no malvendiendo o endeudándose, remarcó el técnico.

Herramienta

Caminando hacia una ganadería de precisión el Instituto Plan Agropecuario (IPA) generó una nueva herramienta, la calculadora de indicadores de empresas ganaderas, que está disponible en la web del IPA, explicó Carlos Molina.
Aún sin tener las carpetas cerradas permite a los productores tener indicadores como guía, verificar los resultados del último ejercicio y generar pistas para establecer cómo está la empresa en ingresos, costos, relación costo/producto, dotación y rentabilidad. También se podrán comparar con otros productores.

HUGO OCAMPO  –  EL OBSERVADOR AGROPECUARIO