URUGUAY  –

Un evaluación ampliamente positiva alcanzó la gira técnica a Australia y Nueva Zelanda que tuvo lugar en noviembre pasado, organizada por el Centro Tecnológico Ovino (CTO) de Central Lanera Uruguaya (CLU) y que con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).

De esta actividad participó una delegación de 30 productores y técnicos que durante 20 días recorrió más de 3.500 kilómetros conociendo la realidad de las cadenas de la lana y carne ovina de ambos países.

El grupo estuvo conformado por productores remitentes de Central Lanera, integrantes del departamento de Promoción de la Central y el gerente de la cooperativa junto a técnicos de SUL e INIA. Se visitó la región de Nueva Gales del Sur y Victoria en Australia, así como las islas sur y norte de Nueva Zelanda. Durante 20 días se visitaron predios con diferentes tamaños y sistemas productivos, frigoríficos de ovinos, empresas comercializadoras de lana, exposiciones, centros de remate de lana, estaciones experimentales y universidades, poniendo foco en el negocio ovino. De esa forma se pudo obtener una visión global de las cadenas de la lana y carne ovina en ambos países, así como sus principales logros y desafíos.

En cada destino la agenda previó visitas a productores de diversos sistemas de producción, así como intercambio con técnicos y consultores de primer nivel.

De acuerdo a un informe elaborado por CLU los objetivos de la gira se ajustan al siguiente detalle:

Posibilitar a productores y técnicos vinculados al CTO, conocer de primera mano la realidad productiva de los países líderes mundiales en producción ovina.

Tomar contacto con los sistemas de producción modernos que los productores de ovinos de Oceanía llevan adelante.

Conocer las nuevas tecnologías y procesos que aplican los productores y especialmente las innovaciones incorporadas en los últimos años.

Observar el uso de los recursos genéticos, tanto de las razas utilizadas así como los sistemas de cruzamientos que utilizan a nivel ovino.

Conocer las tendencias de la oferta y demanda de las cadenas de lana y carne ovina, así como el funcionamiento de ambas cadenasConocer la realidad de cooperativas y empresas de productores que participan de las cadenas de transformación y comercialización de carne ovina y lana, sus logros y desafíos

A modo de resumen, se citan las principales diferencias observadas entre Australia – Nueva Zelanda con respecto a Uruguay:

Los sistemas productivos tienen un mayor énfasis en la producción ovina, en general con muy alta relación ovino/vacuno y los vacunos se integran como rubro complementario en algunos casos.

Los campos poseen una gran inversión en infraestructura de trabajo, galpones, equipos y herramientas de última generación para el manejo de los ovinos. Cuentan con todo tipo de implementos mecanizados y automatizados para el manejo en bretes y portátiles, independientemente de la cantidad de ovinos que posean.

En Nueva Zelanda la base forrajera es un gran diferencial, posibilitando un manejo muy intensivo de los ovinos. En Australia si bien la situación es diferente, se pudo observar un manejo muy eficiente de los recursos forrajeros. En ambos países se observó una muy buena utilización del alimento disponible, de pasturas, granos y reservas forrajeras.

En los sistemas de producción recorridos en ambos países, se pudo constatar en todas las razas, que el peso de los animales es muy superior a los pesos manejados en Uruguay. Adicionalmente se constató que a mayores pesos de las ovejas (+ 65 kg) y corderas (+40 kg) encarneradas, aumenta consistentemente el resultado de procreos, partos múltiples, y extracción de corderos al destete, llegando en muchos casos a 150 %.

El manejo de la ecografía es utilizado masivamente, permitiendo una adecuada separación de lotes por carga fetal y manejo más ajustado.

Principalmente en Nueva Zelanda pero también en parte de Australia, un porcentaje alto de los corderos son embarcados como pesados al destete y el resto antes de los 10 meses, observándose muy altas ganancias diaria

El alto nivel de empotreramiento (potreros de 5 a 20 hás y un elevado número de potreros) les permite un manejo muy ajustado de los ovinos y una utilización muy alta de las pasturas. Esto posibilita un muy buen manejo y sincronización de todos los recursos, genéticos, alimenticios, reproductivos y sanitarios, controlando las variables productivas. El pastoreo rotativo se constituye en general en la base de los sistemas de producción.

Se monitorean permanentemente las ganancias diarias, realizando pesadas sistemáticas de animales, como forma de medir y proyectar los resultados, así como manejar las diferentes categorías de acuerdo al objetivo de producción.

Se constató un gran conocimiento práctico por parte de los productores en el manejo de los potreros y del pastoreo de acuerdo a la disponibilidad de materia seca producida.

El uso de perros de trabajo, en muchos casos con hasta 6 animales entrenados por operario, demuestran una cultura de trabajo basada en le eficiencia en el uso del tiempo de las personas. En la misma línea se observa el uso de motos y cuatriciclos como herramienta fundamental de trabajo, no utilizándose caballos.

Se hace un uso muy eficiente de los recursos genéticos, sin paradigmas, tanto en cruzamientos maternales y terminales como en el uso de razas compuestas o biotipos, permitiendo explotar las diferencias entre razas y vigor híbrido para alcanzar altos niveles productivos y de eficiencia, así como ajustarse a los requerimientos de los mercados.Cuentan con una infraestructura muy desarrollada de cortinas o montes de abrigos en todos los potreros (naturales en Australia –Eucaliptus, e implantados en Nueva Zelanda – Cipreses y Pinos).

  • Comparación con Uruguay

En comparación con Uruguay, también cabe destacar que:

El clima en Australia (Nueva Gales del Sur y Victoria) presenta una amplitud térmica similar y un menor régimen de lluvias que nuestro país en términos promediales, siendo la estación crítica el verano.

El clima en Nueva Zelanda presenta inviernos más fríos y veranos más templados (temperaturas máximas de 25 grados), observándose un régimen de lluvias menor en la isla sur y similar a Uruguay en la isla norte, siendo el invierno la estación más crítica en términos de producción de forraje

Consultados los participantes sobre cuáles de las diferencias observadas adoptarían ellos o recomendarían adoptar a otros productores, éstos respondieron:

Se destaca especialmente la participación de técnicos de SUL e INIA integrando la gira, como instituciones remitentes de Central Lanera y participantes del Centro Tecnológico, que además colaboran en validación, capacitación e intercambio de información.