URUGUAY  –  Las gremiales rurales advierten que los aumentos anunciados afectará competitividad y que pueden colapsar diversos subsectores del Uruguay productivo.

A continuación el comunicado emitido por la  Asociación Cultivadores de Arroz; Asociación Rural del Uruguay; Asociación Nacional de Productores de Leche; Comisión Nacional de Fomento Rural; Cooperativas Agrarias Federadas; y la Federación Rural.

 

“A lo largo del año 2017, en reiteradas instancias de encuentro entre el sector productivo, Presidencia de la República, el MGAP y el MIEM, se logró un franco entendimiento sobre la falta de competitividad que atraviesa nuestro sector y el impacto que las tarifas públicas están teniendo sobre las empresas, familias y trabajadores vinculados.

El propio presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez, se ha manifestado en lo que refiere a bajar los costos de energía: ´estamos estudiando en profundizar el tema relativo al precio del gasoil y es nuestra intención poder avanzar en el mismo en el correr del presente año´.

Tanto el MGAP como el MIEM conocen de cerca la realidad y se han hecho eco de esta afirmación, acompañando la preocupación. Es en este marco que los productores nos llevamos la poco grata sorpresa de que el Gobierno definió nuevos incrementos, para el gasoil de un 4,8 % y para la electricidad de 3,2 %, que empezarán a regir a partir del 1 de enero de 2018.

Situación deficitaria

Nuestro déficit es tanto o más grave que el que acusa el propio Estado, pese a lo cual se ha ignorado nuevamente la situación del sector productivo, que ha demostrado a través de innumerables esfuerzos su compromiso para ajustar costos y optimizar la productividad, resultando un ejemplo a seguir por otros actores.

Consideramos que el Gobierno debe controlar el déficit fiscal y a la vez atender la realidad de aquellos que en definitiva resultan ser grandes aportantes a las arcas públicas, postergando el proyectado aumento de tarifas.

El sector agropecuario, con una adecuada dirección de las políticas públicas, tiene condiciones para promover el desarrollo y el empleo a nivel de todo el país.

Apelamos a compartir los sacrificios que sean necesarios, dejando sin efecto los ajustes previstos, en pos de una recuperación real y gradual de la competitividad, que de no ocurrir provocará el colapso de numerosos sectores que conforman el tan mentado Uruguay productivo”.