URUGUAY  –

l déficit hídrico de cara al próximo invierno augura un período posiblemente muy comprometido para la capacidad forrajera de los campos naturales del país, por lo que se recomienda ir adoptando precauciones, que incluyen los ajuste de la carga animal y el uso de varias técnicas de manejo, recordó a El Observador Agropecuario el director de la Regional Litoral Norte del Instituto Plan Agropecuario (IPA), Marcelo Pereira.

El técnico explicó que en Artigas, Salto y Paysandú las lluvias registradas han sido muy heterogéneas, con lugares donde ha llovido más de 150 mm y otros donde desde el 1° de diciembre hasta ahora han registrado tan solo entre 20 y 30 mm.

También en Tacuarembó, Cerro Largo y Treinta y Tres la situación es bastante similar y en ese marco resaltó que la posibilidad de una sequía cada cinco años tiene 74% de posibilidades de concretarse.

Esta situación determina que en las zonas analizadas (en Artigas contra la zona suroeste y en Salto y Paysandú en la zona este), que son basaltos duros, haya una muy baja disponibilidad de pasto. Este recurso se acumula al ser muy acuoso y al deshidratarse en forma aguda se quiebra y se vuela, quedando pasto solo en los lugares profundos.

Pereira afirmó que hay dos preocupaciones. Una es en el corto plazo, con la interrogante de qué pasa con los rodeos de cría que en esos lugares empiezan a debilitarse, y otra es pensando más en el mediano plazo ver qué pasa con el otoño y el invierno.

El técnico explicó que el IPA tiene una herramienta que es el modelo de explotación ganadera de simulación extensiva, donde se muestra que el clima a partir de febrero durante el próximo trimestre viene normal en forma supuesta –en realidad los pronósticos lo dan como complicado–por lo que es importante saber la incidencia que va a tener la carga animal en esos campos.

Estudiar medidas

En general en esas situaciones complicadas la altura de pasto no supera tres centímetros y es importante en esas simulaciones plantear tres opciones: una con carga un poco ajustada, una carga un poco elevada y una carga bien elevada. La única situación donde, de venir normal el clima al otoño se normaliza, es cuando se manejan cargas ajustadas, dijo Pereira.

Pero este escenario se daría “si se cumpliera un clima normal, porque todo esto se agudiza si continúa el déficit hídrico que está sucediendo en algunas partes de esos departamento, donde hay que reservar pastos del otoño para el invierno. No hay misterios, si no llueve no se puede acumular pastos”, consideró el técnico.

Pereira indicó que hay estrategias que surgen a partir del corto plazo, como es ver cómo está el rodeo de cría haciendo el diagnóstico de la actividad ovárica. Eso permite saber lo que está pasando y permite conocer qué vacas están ciclando bien, las que están en anestro superficial y cuáles están en anestro profundo, con la posibilidad si es necesario de hacer un destete precoz, destete temporario o más adelante hacer un ajuste de carga.

Lo importante es que hoy el productor tiene que estar pensando no solo en lo que pasa con el rodeo de cría ahora, sino también con vistas al invierno, donde los destetes son un manejo importante para hacer.

También, planificar una posible reserva de pasto para el invierno, de lo contrario se puede augurar que de continuar esta situación en ese período va a estar complicada. Hay gente que ya está suplementando para la sobrevivencia de los animales, porque no tiene más de tres centímetros de pasto, sostuvo el técnico del IPA.

 

FUENTE: Hugo Ocampo  –  El Observador Agropecuario