Hugo Ocampo
Se instaló el consejo sectorial de la cadena láctea, el que habrá de generar desafíos para la producción y para la industria en el agregado de más valor, y abriendo más mercados, en tanto que será una vía para que el gobierno trate de construir políticas agroindustriales, laborales y de capacitación, destacó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre.
En un acto que tuvo lugar el pasado viernes en la sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad, con la presencia del anfitrión, Eduardo Brenta, y el ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman. El ministro Aguerre habrá de coordinar el consejo.
El ministro Brenta sostuvo que la instalación de este tipo de mesas productivas resulta trascendente para potenciar y desarrollar las distintas cadenas de valor. Explicó que en este caso está referido a la cadena láctea que tiene un enorme peso en el sector exportador y en la economía del país.
El sector lechero tiene mucho potencial para seguir creciendo y, en ese marco, tanto el sector público como el privado tienen mucho por hacer, entre otras metas conquistar nuevos mercados e implementar políticas públicas agropecuarias para levantar las restricciones que existan y generar las tecnologías que sean necesarias, dijo Aguerre.
El titular del MGAP sostuvo que el sector lácteo tiene un volumen de producción de US$ 500 millones, de los cuales exporta casi
US$ 400 millones. La producción abarca un área de 750 mil hectáreas del país, casi todas ubicadas en las cuencas de mayor valor y una generación de empleos de casi 20 mil puestos de trabajo en el sector primario y unos 3.500 en la fase industrial.
Hay 4.500 productores de leche, de los cuales unos 3.500 son remitentes a la industria, con una distribución donde el 73% de esas unidades productivas remiten menos de 1.000 litros por hectárea. “Esto implica que los números llevados adelante por el MGAP reflejan que esos productores tienen un margen bruto antes de descontar los impuestos, que es similar a la media del ingreso salarial de los trabajadores de la industria láctea. Por lo tanto, estamos hablando de un sector donde hay un equilibrio desde el punto de vista socioeconómico”.
Aguerre manifestó que la lechería contaba hace 20 años con un millón de hectáreas, pero había menos producción. Luego se produjo una reducción de 250 mil hectáreas, pero hubo un aumento de productividad. “Sin embargo, a pesar de ese aumento de productividad, observamos una asimetría bastante importante entre los distintos niveles de productividad por rango de producción. Si analizamos la media nacional tenemos 2.500 litros de leche por hectárea, pero el 20% de los productores que producen más, suben esa media a 5.000 litros por hectárea”.
El ministro dijo estar muy reconfortado porque ese día regresaba de una jornada realizada en las proximidades de Libertad (San José), donde luego de cumplir 30 años de ingeniero agrónomo, había experimentado una de sus mayores satisfacciones: comprobar que a solo 52 kilómetros de Montevideo existe un pedacito de Nueva Zelanda, con un sistema forrajero produciendo 8.000 litros de leche por hectárea, con pasturas con riego y productores de 50 a 60 hectáreas.
Aguerre destacó el papel de la lechería en la economía, en el aspecto laboral y también como un protagonista social importante. Dijo que la producción lechera genera 18 puestos de trabajo rural cada 1.000 hectáreas de explotación, por lo que “cuando hablamos de tecnificación agropecuaria eso también va de la mano del afincamiento de la gente en el campo que tiene que ver con la propuesta de desarrollo sectorial, con equidad, inclusión y colonización de nuestro territorio”.
Al destacar el papel de la lechería en la economía del país, el ministro afirmó que en el tambo, por cada peso agregado en el valor final del producto, se genera a lo largo de la economía aproximadamente $ 6,22.
Entre otras acciones que el gobierno puede impulsar Aguerre destacó algunas que se están ejecutando como el apoyo a los campos de recría, un proyecto de fideicomiso y de garantía de arrendamiento que se está elaborando para que los productores tengan suficiente plazo para desarrollar las inversiones para aumentar la productividad de sus tambos.