Los acuerdos de precios para algunos cortes de la carne entre frigoríficos y carniceros “son medidas de emergencia, porque en realidad esta situación llegó para quedarse y es el momento de potenciar producciones alternativas, como las de pollo y cerdo”, aseguró a El Observador el vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Fernando Pérez Abella.
Los industriales de la carne y el gobierno tenían previsto reunirse el martes pasado para analizar los pasos a seguir en los próximos dos meses, en los que se supone se mantendrá la realidad de precios que motivó el reciente acuerdo. El encuentro se postergó para la semana próxima.
El precio de la carne al público subió 7,5% en los últimos dos años –a junio pasado–, según el IPC del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en tanto que el novillo gordo bajó 3,8%, según INAC. En el último año, la carne subió 3,8%, según el INE, en tanto que el novillo gordo aumentó 29%, según INAC.
Hay que pensar en un mercado sustitutivo en el que intervengan las carnes de pollo y cerdo, en función de que los precios de la carne vacuna van a seguir en una tendencia de altos valores, dijo Pérez Abella.
“En ese esquema se beneficia el consumidor, porque le está aportando la proteína que necesita, deja más carne vacuna para exportar y promueve también la aparición de otros empresarios. Esto no es un invento nuestro, en el mundo es así, porque la carne vacuna es más cara al necesitar de más tiempo para su producción”, acotó.
Según el jerarca, el pollo responde rápidamente porque tiene una alta capacidad de conversión de ración a carne y en poco tiempo se puede disponer del producto.
En el mundo se consume más carne de pollo que en Uruguay, donde cada habitante consume 20 kilos por año. En Argentina son 31 kilos y 34 en Brasil.
El cerdo tiene también mejor conversión que el bovino, es decir, come menos y convierte más a carne. Un cerdo de 100 kilos se obtiene en seis meses.
Por otra parte, el jerarca admitió que es el momento de encarar un fuerte fortalecimiento de la producción avícola del país, “por eso la iniciativa de INAC de crear la Mesa del Pollo dentro del instituto”.
Agregó que en estos momentos el mejor mercado para la carne avícola es el interno porque no hay plantas habilitadas para exportar, con lo cual se facilita el negocio.
Según Pérez Abella, la producción avícola logra una respuesta productiva en tan solo tres meses, porque el pollo necesita 21 días de incubadora y luego unos dos meses de terminación.
Esto quiere decir que en tres meses se podrían lograr los 15 millones de pollos que harían falta para subir a un consumo per cápita a 30 kilos, que sería estar a la par de lo que consumen los brasileños y argentinos.
“Es posible” producir más carne aviar “Es posible” incrementar la producción de carne de pollo 50% a corto plazo y que el consumo local crezca de 20 a 30 kilos per cápita al año, afirmó a El Observador el presidente de la Asociación de Avicultores del Uruguay, Jorge Ezquerra.
Precisó que “será clave que haya una demanda segura para ese incremento productivo y que se le otorguen los mismos beneficios de promoción del consumo que hay para las carnes rojas”.
Por otro lado, el consumo de carne de cerdo está por debajo de los 3 kilos per cápita al año, informó a El Observador el productor Albérico Fracchia, quien sostuvo que “la producción puede ser mucho mayor siempre que haya políticas de Estado seguras para motivar la inversión del productor”.
Agregó que “los productores compramos en dólares y no solo el maíz subió 50%, sino que el dólar aumentó 10%. Sin embargo, la carne de cerdo no subió tanto”.
POR H. OCAMPO Y J. SAMUELLE DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR