Hugo Ocampo
. El presidente de la empresa destacó, entre otros aspectos, que para encontrar emprendimientos sobresalientes no hay que mirar solamente a Nueva Zelanda. EL Obsevador Agropecuario mantuvo el siguiente diálogo con Quintans
1 ¿Cuál es la situación que se observa en el sector lechero desde la empresa que aporta los insumos para la alimentación animal?
Por suerte este año ha tenido características favorables y ha permitido que los productores pudieran hacer buenas reservas. A nivel de alimentos energéticos los productores lecheros pudieron hacer mucho grano húmedo de sorgo y de maíz, así como también compraron mucho maíz fuera de su producción propia. Este año ha existido una fuerte demanda de concentrados protéicos tanto en expeller de girasol y de soja. En ese marco los productores remitentes a Conaprole hicieron compras sostenidas en Prolesa de ese tipo de alimentos, en función de la demanda de sus tambos por productos con alto grado de proteína.
2 ¿Cómo se manejó en Prolesa ese aumento en la demanda de insumos?
Para atender ese fuerte interés de los productores fue necesario hacer importaciones por vía terrestre de soja de Paraguay, desde donde llegaban semanalmente los camiones con el producto, mientras que el expeller de girasol llegaba por vía fluvial al puerto de Montevideo desde el sur argentino.
3 ¿El sector sigue siendo entonces un fuerte demandante de buena alimentación para sus ganados?
Es claro que sí. Además este año hay una buena relación insumo/producto y se ha revertido por suerte la tendencia de precios de los concentrados que operó en 2008. En aquel año había subido a un buen precio la leche, pero también habían subido de forma considerable los concentrados energéticos protéicos. Este año y especialmente en sus primeros meses ha sido muy positiva esa relación. A partir de marzo-abril cambió un poco su tendencia y al día de hoy el mayor abastecimiento es lex de maíz y afrechillo de trigo, expeller de soja y de girasol.
4 ¿Cuál es la situación hoy en la relación insumo/producto en el sector lechero?
Esa relación de precios se encuentra muy bien para el sector, considerando que el lex de maíz está a unos US$ 180 la tonelada, mientras que una soja de 46% de proteína de origen paraguayo se ubica en alrededor de US$ 380 puesta en el tambo. Al lograrse una buena relación entre el precio de los insumos y el precio de la leche, el productor da una buena alimentación a sus vacas y ello significa alcanzar mejores niveles de producción de leche.
5 ¿El sector ha tenido dificultades para desarrollar sus explotaciones?
Este 2010 no ha sido un año de dificultades, luego de un 2009 donde los productores tuvieron mayores problemas. Hay que recordar que en el 2008 comenzó una caída de precios, luego arranca el 2009 con una seca que nos pegó muy fuerte a todos los productores lecheros. En muchos casos se perdió el 100% de las praderas, porque en esa situación muchos productores no pudieron hacer los cultivos de verano que habían sido arruinados por la seca. A medida que comienza a llover en marzo de 2009, la tendencia se revierte fuertemente. En ese año se produjo un invierno bastante benigno y una primavera muy buena, con un verano estupendo en 2010. Esto cambia los precios y la tendencia del clima, por lo cual la ecuación económica se empieza a revertir. En realidad los tamberos estamos acostumbrados a vivir épocas buenas y malas.
6 ¿Cómo se observa desde Prolesa los planes de expansión de la producción lechera que se impulsan desde Conaprole y desde el Instituto Nacional de la Leche (Inale)?
Entendemos que son proyecciones que van a ser positivas. Conaprole ya hizo su plan de desarrollo a cinco años, mientras que el Inale apuesta al crecimiento de todo el sector. Esperemos entonces que todo eso genere un beneficio a todo el sector de la producción láctea, que tiene una cadena industrial muy importante y que representa un alto demandante de mano de obra, algo que Uruguay necesita.
7 En ese marco, el papel de Prolesa será importante, como una herramienta generadora de los recursos productivos que necesita el tambo para poder funcionar.
Una de las políticas de Prolesa es que el productor de Conaprole tenga los insumos lo más barato posible, porque eso llevará a que el costo de producción sea el más económico del país, lo que implicará un costo beneficio muy interesante.
8 Se menciona que este año se alcanzará una remisión récord a plantas industriales.
En Prolesa nos estamos peparando para lo que será la reserva de alimentos para la próxima primavera que esperamos que sea buena, aunque está la amenaza de la Fase Niña con lo cual los tamberos deberán tomar las precauciones necesarias.
9 ¿Cómo ven la brecha tecnológica que existe, con productores que llegan a alrededor de 9.000 litros de leche por hectárea, cuando la media está en 2.500 litros?
Consideramos que hay que trabajar para acortar esa brecha. Entendemos que hay productores que están haciendo las cosas muy bien y por suerte no hay que mirar solo a Nueva Zelanda, también en nuestro país hay tambos que pueden ser un ejemplo en sus modelos de producción.
10 Los productores clientes de Prolesa han recibido este año una recompensa adicional.
Se ha tratado de compensar la fidelización de los clientes de Prolesa haciendo un reajuste del entorno de los $ 20 millones que se devuelve a los productores en función de las compras realizadas entre agosto de 2009 y mayo. Este pago se depositó en las cuentas bancarias de los tamberos desde el miércoles.