El precio del novillo continuó la última semana una suba imparable y está cerca de los niveles que ostentó previo a la crisis financiera internacional de 2008. La cotización se ubicó en US$ 3,23 el kilo en segunda balanza, US$ 0,11 más que la semana anterior, según la Asociación de Consignatarios de Ganado. La vaca gorda también aumentó y se ubicó en US$ 2,97 el kilo. En agosto de 2008, el novillo valía US$ 3,62.
El escenario ganadero es de escasez de oferta pues las haciendas gordas ya se vendieron y los productores no han tenido tiempo de reponerlas, aunque disponen de buen forraje en los campos.
En plena poszafra es poco lo que se puede hacer por cambiar ese panorama. La faena de vacunos, si bien se incrementó la última semana en 2.000 cabezas y se ubicó en casi 35 mil reses (ver Indicadores), es menor en 10 mil cabezas a la de un año atrás.
Al mismo tiempo, ya hay cinco plantas que suspendieron su actividad por falta de ganado y al menos dos –el Colonia y el Florida– enviaron trabajadores al seguro de paro, como es tradicional. La escasa actividad les permite realizar el mantenimiento de las plantas industriales (ver página 8).
Una fuente de la industria frigorífica recordó a El Observador que “seis semanas atrás estábamos faenando cerca de 50 mil cabezas vacunas” y la última semana no se llegó a las 35 mil reses.
“Se confirmó una nueva suba radical de precios, que acompaña la oferta de las últimas semanas. La oferta es escasa, aparecen algunos lotes a regañadientes siempre que logremos ofrecerles reposición; la oferta de ganado gordo sale contra el abastecimiento de reposición”, comentó a El Observador el consignatario Alejandro Berrutti.
“Se pueden dar varias situaciones en el futuro: si aparece más oferta de ganado los precios pueden bajar, pero los valores de la reposición y el invierno no dejan vislumbrar cambios”, analizó.
Por otra parte, el precio del novillo gordo en Uruguay sigue siendo superior a los de la región. A nivel local cotiza a US$ 1,67 por kilo en pie; en Liniers (Argentina) vale entre US$ 1,58 y US$ 1,65; en San Pablo (Brasil) US$ 1,62; y en Paraguay US$ 1,46.
Carnicerías en calma. Por su parte, el presidente de la Unión de Vendedores de Carne, Heber Falero, dijo a El Observador que era consciente de la nueva suba del precio del ganado, pero señaló que “no sabemos nada sobre otra suba del precio de la carne a las carnicerías. Esto lo decide la industria”.
Falero informó que los cortes que se ofrecen a precios especiales según un acuerdo entre la industria, el gobierno nacional y los carniceros, “se están vendiendo bien, principalmente el peceto”.
Sobre la posibilidad de importación de carne desde Brasil, dijo que siguen “buscando precios”.
FUENTE: L. FARÍAS Y J. SAMUELLE DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR